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Prensa Armenia: La comunidad armenia celebra la independencia de Nagorno  Karabaj mientras recrudece el conflicto
Marcelo Cantelmi




Marcelo Cantelmi es Editor Jefe de Política Internacional del diario Clarín desde mediados de los ‘90 y columnista principal de temas internacionales de ese diario desde 2009. Durante más de quince años fue corresponsal jefe de las agencias de noticias Reuters, para Sudamérica, y United Press International para Argentina, Uruguay y Paraguay. Ha cubierto las guerras narco en Colombia, la guerra entre Israel y el Hezbollah libanés en 2006 y el fenómeno de la Primavera Árabe, incluyendo la guerra civil libia. 


Fue el primer periodista de un medio gráfico de Buenos Aires que ingresó al este libio cuando comenzó la revolución. Dirigió las coberturas de los atentados a las Torres Gemelas, las guerras que siguieron en Afganistán e Irak y se ha especializado en evaluar los efectos de la crisis económica global de 2008 en la geopolítica mundial. 


Es el único periodista de un diario argentino que entrevistó en exclusiva, en Damasco, al hombre fuerte del régimen sirio, Bashar al Assad, y reportó también a la mayoría de los líderes israelíes.


Es docente de Historia de Conflictos en la carrera de Periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Palermo. Publicó El fin de la era Bush (2008) y Diario de viaje. Artículos de una revolución (2012).


CM: ¿Cuál es la importancia que tiene una imagen en un artículo de política internacional?

MC:  Tenés dos niveles para responder eso. Primero, que el periodismo ha cambiado mucho. Es una época en que la información demanda mucha imagen. Ahora es mucho más sencillo obtener una fotografía como así también distribuirla, todo este proceso tiene mucho más fluidez. También sucede lo mismo con el video. Ya hay filmadoras que “congelan” perfecto, con óptima calidad, una imagen.


Por otro lado, cuando uno escribe, cuando estás cubriendo grandes conflictos, ya tenés que imitar a la cámara fotográfica, tus ojos pasan a ser lentes que transmiten lo que estás viendo y viviendo. Así, la gente puede sentir lo que pasa y que esto no se vuelva algo distante; una imagen puede “acercar” mucho al problema, hace que atraiga tu atención porque retrata lo que pasa.


CM: ¿Qué uso hacen de las ilustraciones en los artículos del diario?

MC: Nosotros no las usamos para informar; las utilizamos para acompañar perfiles de personajes o textos analíticos. Acá, Menchi[1] Sábat, que es una cumbre para nosotros, ilustra las columnas de Eduardo Van Der Kooy[2], de economía de Daniel Fernández Canedo[3], y la de internacionales que hago yo. También, a veces, la de opinión de Alcadio Oña Aona[4], y cuando se necesita complementa el perfil de alguna figura  que amerite ser destacada.


Sábat, con sus ilustraciones, opina. Es un arte que cuenta. Por ejemplo, cuando arrancó la Ley de Medios, la cual fue pensada estratégica y tácticamente para ClarínMenchi percibió esto y la dibujó a la presidente Cristina Fernández de Kirchner con un vendaje en la boca, dando a entender que eso es lo que se le pedía a la gente. Ella lo interpretó como una acción mafiosa, aunque, según los psicólogos, cuando uno insulta hay que ver si no es reflexivo.


CM: ¿Cuál es tu reflexión sobre el uso de las animaciones en los medios de comunicación?MC: Pienso que tiene algunas contras. En general, los dibujos, las fotos y las animaciones tenían un criterio pero ahora, en gran medida, tienen una apoyatura para no aburrir. Por ejemplo, nosotros hemos perdido muchos lectores del diario papel, al igual que le sucedió al resto de los diarios. No obstante, tenemos millones de lectores “nuevos” en la web. Cuando auscultás lo que quieren esos usuarios, observás que no desean notas profundas ni que los hagas leer tanto. Solicitan notas de fútbol y de espectáculos con muchas fotos, “dibujitos” y videos, cosas dinámicas. 


Sin embargo, nosotros tenemos que trabajar con mucho cuidado porque, si prosiguiéramos ese comportamiento, nos volveríamos muy superficiales. Deontológicamente, tenemos que tener mucha fuerza y ser precavidos en cómo utilizar estas múltiples herramientas, sin dejar de considerar el gasto, porque nivelaríamos gravemente para abajo.


Esto está pasando mucho porque Internet, que tiene un montón de ventajas, tiene también una enorme contra, porque uno lee un poquito y siente que sabe, pero en realidad no es así.  Solo aprendés, si te tomás el “enorme” esfuerzo de sentarte a leer mucho. Internet se ha convertido en una forma para aligerar la lectura, es un período donde se lee poco.


CM: ¿Qué uso le dan al Photoshop?

MC: Casi no lo usamos porque tenemos una idea bastante rígida de que la foto que se use sea “esa”; no se retoca fuera de un parámetro que sirva para “levantar” la imagen. Solamente usamos el programa para “limpiarla”. A la foto no se le hacen ni agregados, ni recortes y tampoco círculos para destacar algo. La ventaja de la tecnología actual es que se tiene una gran capacidad para captar más material y mayor facilitación en la circulación de las mismas.


CM: ¿Cuáles fueron las ventajas y desventajas de las innovaciones tecnológicas?

MC: Por ejemplo, en la Primera Guerra del Golfo[5], la de George Bush[6] (padre),  no había ninguna capacidad, incluso de transmitir. Luego, en la Segunda Guerra del Golfo[7]cuando George W. Bush[8] (hijo) invade Irak y hace un golpe contra  Sadam[9], llegó el celular y los periodistas se abrieron, iban por las suyas porque ya había mayor facilidad para el envío de datos.  Lo positivo fue que el mundo se hizo más chico y ya no hay dictador que te pueda impedir contar lo que pasa, ya la censura es muy limitada.


La tecnología viene velozmente y cada vez más fuerte, junto con el avance de los dispositivos móviles. A los Estados les cuesta mucho pararlos, la censura va a ser su víctima. Antes viajabamos con antenas grandes como un escritorio, mientras que en mi último viaje, en Areppo[10] (Siria), fui con una antena satelital del tamaño de una netbook, que conectás a la laptop y de ahí a una red satelital. Sin embargo, había que tener cuidado con su utilización en esa ciudad y en los lugares bélicos, ya que los radares la detectan y los aviones te pueden tirar, aunque ya va a haber bloqueos para esto. A pesar de ser carísima, por el valor del tiempo de uso de la red satelital, es de gran utilidad.


CM: ¿Qué otros hechos significativos recordás con respecto a este tema?

MC: Estaba cubriendo la revolución de Egipto, en enero del 2011, cuando se produjo la caída de Hosni Mubarak[11], luego de 32 años de dictadura (50 años, si se tiene en cuenta el mandato de su predecesor), y, en un momento, el dictador bajó la señal de Internet en todo el país. Un momento muy dramático que, afortunadamente, pudo ser solucionado rápidamente por la presión del Gobierno estadounidense.


Poco después, de Egipto me fui a Libia, que es un país mucho más primitivo como su presidente Muamar el Gadafi[12]. Estuve tres meses del lado de Bengasi[13], donde  era muy difícil conseguir conexión. Entonces, tenía que volver a Egipto, que ya estaba con otro gobierno. Enviaba el material y volvía a Libia, lo que eran más de 1000 km de viaje. Era desesperante.
Después, los rebeldes pusieron antenas en determinados lugares donde nos podíamos conectar para transmitir, lo cual fue una maniobra inteligente. Ahora, uno se da cuenta de cómo esto te esclaviza porque no tiene sentido estar en el frente de batalla sino se puede contar lo que pasa.


CM: ¿Cómo era la reacción de la gente en esos sucesos tan delicados?

MC: Tenían criterio, ellos querían que los periodistas narráramos lo que pasaba. En Egipto, cuando cayó Mubarak, la gente aplaudía a los corresponsales, ya que quería que la información se libere.


Lo bueno que tiene la información es que transparenta. Lo malo que tiene la censura no es que se establece para que se hable bien del censurador -a ellos les importa un “coñazo” si vos lo elogiás- sino que lo que quieren es que no se hable de ciertos temas. Por ejemplo, el gobierno de Gadafi no quería que los periodistas contaran que era un verdadero perverso que contaba con más de medio millón de desaparecidos, un monstruo. Él se asesoraba con gente de Bush y era muy amigo de José María Aznar[14] y de varios sectores de la derecha mundial.


CM: ¿Qué opinas de la sobreabundancia de información?

MC: Cada vez va a haber  más y en más dispositivos. Por esta razón, creo que no va a desaparecer el diario papel. Este va a funcionar como “un banco de plaza” donde uno se detiene a procesar toda la información y, así, digerirla.Definitivamente, la prensa escrita va a lo analítico, a la nota profunda, a la nota “cara” de producción. Eso en Internet “lo tenés y no lo tenés”, no es la oferta. En la práctica, el diario papel te da un universo de información muy grande ya que es mucho más dinámico que la web.


CM: ¿Cuáles considerás que son los próximos desafíos profesionales?

MC: Que todo un equipo que redacte maneje las herramientas multimedia como pueden ser las fotos y videos. El gran desafío es cómo manejar los intereses, legítimos, del management, que se preocupa por los intereses populares de la mayoría de los usuarios que son los que generan los ingresos publicitarios, con la información periodística que consideramos importante, y mantener la seriedad de la notas.  Por ejemplo, cuando murió Gabriel García Márquez[15] fue un hecho que tuvo una cantidad de lectores muy por debajo de la noticia del nuevo hijo de Marcelo Tinelli[16]. No obstante, privilegiamos los artículos relacionados con el escritor colombiano.


Clarin.com

Opinión

26/07/14

Israel-Gaza: los halcones de ambos lados siguen al frente 

Panorama internacional.

Los sectores más extremistas del gobierno israelí y de Hamas, coinciden en su oposición férrea a la existencia de dos Estados. La guerra que libran ahora no puede tener vencedores.
por Marcelo Cantelmi

Clarin.com – Opinión 26/07/14

Israel-Gaza: los halcones de ambos lados siguen al frente

Panorama internacional. Los sectores más extremistas del gobierno israelí y de Hamas, coinciden en su oposición férrea a la existencia de dos Estados. La guerra que libran ahora no puede tener vencedores.
por Marcelo Cantelmi

La guerra que se libra en Gaza, es un conflicto de perdedores. Como ha sucedido invariablemente en los capítulos anteriores de esta larga letanía, la crisis nuevamente acaba enterrada en un pantano sangriento.No es el número de muertos ya en niveles de masacre en el caso de los gazatíes lo que puede indicar alguna victoria. Más bien lo contrario.

La culpa colectiva es una fórmula peligrosa y con tendencias de boomerang. De Gaulle recomendaba que al enemigo no hay que aplastarlo sino convencerlo de que ha perdido.

Esta deriva se agudiza porque los duros de ambos bandos se niegan a desarmar la arquitectura que hace posible este conflicto. Esa trampa se desmontaría a través de una solución compartida para la histórica crisis palestina a través de la instauración de dos Estados.

Tanto los halcones de Hamas, dueños del poder en la Franja, como sus socios circunstanciales en el otro bando, el fundamentalismo político y religioso israelí, coinciden en cerrar ese camino. El horno que mantienen encendido y en el que se complementan postula que un solo pueblo debe perpetuarse en esas tierras y no dos como dispuso la partición de 1947. Ese es el origen y el final de toda esta tragedia.

Entre los grandes derrotados figura el débil gobierno pro-occidental de Cisjordania, la autoridad palestina presidida por Mahmud Abbas que no ha logrado meter en caja a sus adversarios internos de la Franja. Pero también en la lista de perdedores se debe incluir el liderazgo del premier israelí Benjamin Netanyahu, que tanto ha llevado como dejado llevar a su país a un innecesario callejón.

Las internas dentro del submundo de ambos bandos explican mucho más las razones para la actual guerra -asimétrica, pero guerra concreta-, que se libra en Gaza. La organización Hamas venía perdiendo pie en sus propias bases debido al desastre social por el deterioro abismal de la economía en la Franja.

El grupo gobierna ese territorio desde 2007, cuando logró una victoria electoral contundente al convertir en triunfo propio el retiro unilateral que dispuso el entonces premier israelí Ariel Sharon del puñado de colonos judíos que vivían en esa región.

Hamas es una organización islámica autoritaria con formato fascista que, como todos estos grupos, utiliza la religión como herramienta de control social. Uno de sus peores derrapes es que ha gobernado de manera torpe agravando las calamidades que genera el sitio implacable que mantiene Israel sobre ese territorio. Ahora, esta guerra le ha permitido retomar centralidad y fortalecerse en su ambición de desplazar a Abbas para concentrar el liderazgo de todo el universo palestino.

Por eso también, en otra coincidencia remarcable con los halcones del lado israelí, reniegan de la unidad política de los dos territorios pactada este año.En ese sentido, se podría sostener que el paso militar de Israel ha sido políticamente torpe, porque cargó de imágenes de horror al mundo y en su contra sobre la ofensiva, fortaleció a sus enemigos y generó una publicidad sin precedentes sobre las angustias cotidianas de los gazatíes en esa prisión gigante que es la Franja.

Aunque parte de eso es cierto, la cuestión es mucho más complicada.Como se sabe, este conflicto se disparó no debido a los rutinarios lanzamientos de cohetes por parte de los extremistas, no sólo de Hamas, sino por el asesinato racista de cuatro jóvenes, tres israelíes y el otro, palestino.

El gobierno de Netanyahu culpó a la organización islámica de los primeros tres asesinatos que se produjeron en una zona de control absoluto israelí en Cisjordania. La organización integrista negó, sin embargo, esa responsabilidad. Pero el episodio estimuló la interna política en el gobierno de Israel.

Los rivales del halcón Netanyahu, los ministros más duros encabezados por el canciller Avigdor Lieberman, vieron la oportunidad de imponer una agenda que plantea la toma total de la Franja, un asalto rotundo y al precio que sea para demoler el sueño palestino, bendecido por las potencias mundiales, para generar su Estado. También detrás de ese golpe aletea la intención de desbaratar aquella unidad palestina, que Hamas había aceptado sólo obligado por la crisis social en la Franja.Uno de los socios de Lieberman es un ministro que representa al medio millón de colonos de Cisjordania.

La densidad de esa población es tal que pone en duda la posibilidad geográfica para construir el país ausente. Cualquier pretexto se ha saldado siempre con la construcción de más viviendas en esa tierras, acorralando a los palestinos. El problema hoy es que los autores de esta ofensiva no midieron riesgos y de un momento al otro descubrieron que Hamas, como ha explicado el veterano especialista de la CNN en la región, Ben Wedeman, devino en un enemigo mucho más endiablado de lo que se suponía.

Al revés de la actitud estática y débil que exhibieron esas milicias en las incursiones anteriores, “los combatientes de Hamas -dice Wedeman- aparecen mejor entrenados, con nuevas aptitudes para la batalla que no creo que Israel haya previsto”. Eso en parte explica, entre otras circunstancias, las bajas de una treintena de soldados israelíes en su mayoría oficiales. Todo el episodio recuerda a la segunda guerra del Líbano que lanzó en 2006 el entonces premier Ehud Olmert contra el grupo Hezbollah. Aquel conflicto se hizo con malos cálculos y sin información adecuada sobre el enemigo y acabó en un estentóreo fracaso para Israel.Olmert, que era el segundo de Sharon cuando el premier sufrió un ataque cerebral del cual nunca se repuso, necesitaba una oportunidad para demostrar que el sillón le quedaba a medida. Y Hezbollah se la entregó tras la captura de dos soldados israelíes.

Pero las cosas nunca sucedieron como se esperaba y se demoró más de un mes para apagar ese incendio.Generar hoy una tregua en Gaza tiene la dificultad similar de que se ha construido una trampa. Para salir de ella habría que hacer concesiones.Netanyahu quizá prefiera hacerlo pero difícilmente lo acepten sus socios en el gabinete que miran su sillón. Por eso EE.UU. presiona con cautela a Israel: si se excede caería el gobierno con consecuencias aun peores que las actuales. Este circulo sólo se rompería con un Israel auspiciando el Estado palestino, lo que dejaría sin sustento a los halcones de ambos lados. Pero, claro, son ellos los que están a cargo.

[1]http://www.hermenegildosabat.com.ar/
[2]http://www.clarin.com/autor/eduardo_van_der_kooy.html
[3]http://www.ieco.clarin.com/tema/daniel_fernandez_canedo.html
[4]http://www.ieco.clarin.com/pais-pagara-desaciertos_0_1179482413.html
[5]http://www.historiasiglo20.org/GLOS/guerragolfo.htm
[6]http://www.historiasiglo20.org/BIO/bush.htm
[7]http://old.clarin.com/diario/2002/09/14/o-02101.htm
[8]http://www.buscabiografias.com/bios/biografia/verDetalle/4458/George%20W.%20Bush
[9]http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/hussein.htm
[10]http://www.clarin.com/mundo/impactante-imagen-desastre-guerra-Aleppo_0_1085891479.html
[11]http://www.clarin.com/mundo/Violento-aniversario-Mubarak-Egipto-muertos_0_1073292726.html
[12]http://www.clarin.com/mundo/rebeldes-aseguran-batalla-Libia-inminente_0_545345665.html
[13]https://www.google.com.ar/maps/place/Bengasi,+Libia/@32.1138458,20.0623291,14z/data=!4m2!3m1!1s0x13831c55479eee2b:0xe497dfce76d293e0
[14]http://www.jmaznar.es/es
[15]http://www.clarin.com/sociedad/Murio-Gabriel-Garcia-Marquez_0_1121888188.html
[16]http://www.clarin.com/extrashow/tv/ShowMatch-Marcelo_Tinelli-Lorenzo_Tinelli_0_1177082860.html

Los secretos del Poder-17/09 – Invitado Marcelo Cantelmi

By Cesar Luis Muzi

Magíster en Medios & Comunicación Management en Macromedia University (Múnich, Alemania). Licenciado en Periodismo en la Universidad del Salvador (Buenos Aires, Argentina). Fotógrafo profesional de Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y de la Escuela Argentina de Fotografía (EAF) con Alfredo Willimburgh.

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