Pepe Mateos: “Los fotógrafos podemos acompañar las transformaciones y ser  parte activa”
Pepe Mateos




Nació en 1959 en Luján, Buenos Aires, Argentina. Estudió cine en el IDAC (Instituto de arte cinematográfico de Avellaneda) entre los años 1984 y 1986.


Posteriormente, en 1987, comenzó a trabajar como fotógrafo en “El diario del Neuquén”, de la provincia de Neuquén. A su vez, en 1989 participó en el Taller de La Plata con fotógrafos reconocidos como Susan Meiselas, Abbas, Sebastião Salgado, entre otros.


Trabajó en forma freelance para varias publicaciones. Desde 1992 trabaja en el diario Clarín de Buenos Aires. En el año 2003 fue reconocido con el premio a la Labor Periodística de la Universidad de La Plata por la cobertura de los hechos ocurridos en la estación de Avellaneda, el 26 de Junio del 2002.

CM: ¿Cómo generás la noticia diariamente?

PM: Trabajo por turnos en el diario, junto con los aproximadamente treinta fotógrafos de Clarín, con una agenda que, cuando llegás, ya está establecida por un coordinador a la mañana.  La agenda se forma mediante entrevistas, suplementos, revistas, notas del día que ya están pedidas.


Antes era muy importante la agenda de Télam[1],  ahora es muy limitada. Actualmente, priorizamos la agenda que hace Mariapress[2] y con lo que se va previendo. Ahora, tiene mucha prioridad el tema policial. Personalmente, me interesa más la actividad de política nacional y su dinámica.

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21 de febrero de 2019. Pepe Mateos mientras pedía la libertad de sus compañeros.


CM: ¿Qué observación hacés de la utilización de la imagen en relación con los artículos?

PM: Muchas veces la selección de las fotos está ligada al tiempo y al material que se disponga para la edición de la foto. Hay hechos particulares en los que, por razones de inmediatez, se utilizan fotos de archivo aunque esto le quite un poco de calidad a la nota. Actualmente, con el servicio digital de archivo podés ubicarlas mucho más rápidamente y escoger entre una gran cantidad de imágenes.


CM: ¿Cómo coordinás con el cronista para hacer una nota?

PM: Trabajamos muy poco con cronistas, salvo en algún hecho policial porque son necesarios para reconstruir la escena. Generalmente, las notas que se cubren son sin cronistas, procedés según tu criterio. Es muy molesto cuando te quieren operar la foto.


CM: ¿Cuáles son los criterios al momento de seleccionar la toma de una foto?PM: A veces tenés una idea de lo que se precisa. Por ejemplo, en un corte de luz, en el que un editor te marca una tendencia que puede ser priorizar los usos de generadores. Entonces busco eso. No obstante, muchas veces le comentás al editor elementos que no tiene en cuenta y se modifica la selección.


En cuanto al encuadre, habitualmente, la rutina te lleva a esquematizar de acuerdo a lo que haga falta. Lo noto cuando veo algo muy diferente a lo que he hecho. Frecuentemente, tendemos a utilizar planos medios en situaciones de tres o cuatro personas interactuando para destacar las reacciones entre los mismos. En casos en que se trata de dos personas exclusivamente, prefiero usar un plano cerrado mostrando sus caras.


No obstante, uno debería tener una actitud abierta y olvidarse de la edición en el momento de cubrir un hecho. Asimismo, uno puede hacer todas las variables y después elegir la foto más apropiada para el artículo.

CM: ¿Cuáles fueron los cambios tecnológicos más significativos?

PM: La digitalización fue el cambio más grande. De la película, pasamos a escanear y, luego, desapareció la película. Eso cambió el tiempo de todo, hasta de la posibilidad de testeo en el momento de la toma de la foto.


Al inicio de la era digital, las imágenes tenían deficiencia de calidad pero ahora no. También, mediante el uso de las tarjetas de memoria, aumentó considerablemente la posibilidad de la cantidad de tomas, lo que derivó en la masividad de las mismas. Otra cuestión técnica que modernizó la calidad de las imágenes fue, por ejemplo, el registro de luz de las cámaras actuales, que son capaces de realizar tomas en condiciones excesivamente bajas de luminosidad. 


CM: ¿Considerás que los distintos dispositivos digitales que capturan imagen son una amenaza a los fotoperiodistas?

PM: El fotoperiodista se tiene que distinguir del usuario común en tener una mirada mucho más aguda y precisa.


CM: ¿Qué opinión tenés de la profesionalización del fotoperiodismo?

PM: En nuestro comienzo, la formación era más rudimentaria. Estaba basada en la técnica y después era intuitiva, tenías que ver adónde te dirigías.


Actualmente, por ejemplo, se puede aprender muchísimo de la historia de la fotografía, que es fundamental para formarse, ya que existe hace más de cien años. Hay numerosas técnicas que logran trabajos de excelencia desde 1930 y que ahora no se hacen con esa calidad. Además, es importante conocer autores célebres que han definido un estilo.

Foto: Pepé Mateos


CM: ¿Qué reflexión hacés de los hechos críticos que te ha tocado cubrir como la renombrada foto de “Kosteki y Santillán”[3]?

PM: Es un tema importante ya que situaciones delicadas se dan muchas veces, y uno piensa que algo podría haber hecho mejor. Generalmente, uno piensa en la publicación y no en el lector, pero siempre hay que tener presente el respeto a las personas involucradas.


No obstante, es difícil no presentar la foto cuando el resto de fotoperiodistas la muestra. Es una acción muy fuerte porque tenés que explicar por qué no la sacaste. A pesar de ser una decisión del editor, a veces hay cosas que tenés que hacer igual.

Por ejemplo, en el caso de Candela[4], al editor le llegó la imagen del cuerpo de la nena destrozado. Él la borró directamente para no dar lugar siquiera a que se discuta. Es una decisión complicada pero es lo mejor para evitar que te presionen o te tientes a publicarla. 

By Cesar Luis Muzi

Magíster en Medios & Comunicación Management en Macromedia University (Múnich, Alemania). Licenciado en Periodismo en la Universidad del Salvador (Buenos Aires, Argentina). Fotógrafo profesional de Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y de la Escuela Argentina de Fotografía (EAF) con Alfredo Willimburgh.

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