“Inventar, no se inventa, pero hay un modo de transmitir, y creo que la gente no se da cuenta de lo que está viendo. Esto no es una noticia como las olimpiadas. La escena del chiquito que lloraba para que el padre no vaya a la cárcel, no la tendrían que haber pasado. (…) los medios de comunicación juegan con la escabrosidad, y eso es lamentable; eso no educa a la gente, al contrario, la hace disfrutar”, repudió el filosofo Tomas Abraham en una emisión del programa Televisión Registrada.

Asimismo, correspondiendo a la idea del texto “Politizar la comunicación” (Marino), las sociedades mediatizadas los medios de comunicación trabajan con una mercancía de doble valor: por un lado, cumplen un rol social clave como productores de discursos y sentidos; por otro lado, el sistema privado comercial produce y distribuye sentidos con objetivos económicos, los trabaja como mercancía.  Este artículo también destaca que la información viaja en un solo sentido, desde el emisor hacía los múltiples receptores, sin posibilidad de respuesta y diálogo. Esta es la única forma que han encontrado de funcionar económicamente.

Conjuntamente, en “Más democracia para la Democracia” (Marino-Rodríguez), se reafirma que los medios ponen en circulación bienes culturales portadores de significados regidos por las normas de mercado; que son a la vez mercancía y vehículos de significación, que no solo poseen un valor (económico) de cambio, sino que son condición y motor para el establecimiento de consenso. Por eso mismo, presentan una arista sumamente delicada en la construcción democrática.

Por eso mismo, los medios no pueden darles voz a todos los actores sociales sin abandonar su propia lógica mercantil. Las instituciones democráticas no pueden desatender la voz de las mayorías sin traicionar su propia lógica republicana.

Por otro lado, Mónica Beltrán en “El Estado en el medio” manifiesta la importancia de los medios en la educación. Ella subraya que los alumnos provienen de familias diversas, cuyos principales signos en común son: la fragmentación, la heterogeneidad y el acceso a los contenidos televisivos.

Según los textos citados, podemos afirmar que los medios de comunicación son un actor fundamental en las sociedades modernas, si bien deberían ser utilizados para manifestar la pluralidad de opiniones, para una mejor participación democrática proclive a la edificación de una identidad nacional. Se ven corrompidos por la lógica del mercado y la comunicación es sometida como objeto de comercialización sin tener en cuenta su carácter fundamental para el enriquecimiento cultural de la sociedad.

By Cesar Luis Muzi

Magíster en Medios & Comunicación Management en Macromedia University (Múnich, Alemania). Licenciado en Periodismo en la Universidad del Salvador (Buenos Aires, Argentina). Fotógrafo profesional de Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y de la Escuela Argentina de Fotografía (EAF) con Alfredo Willimburgh.

Dejá una respuesta