woman holdinng black analogue camera

La fotografía de prensa ha ido alcanzando cada vez mayor notabilidad, no sólo en un sentido cuantitativo en el interior del discurso periodístico, sino también en cuanto a la diversificación de sus usos. No obstante, en Argentina, ha sido relegado de la investigación académica. Hay exiguos estudios que han anticipado un contexto semiológico, concentrando el discurso y texto aplicado a las fotografías sin analizar la historia cultural. 

Revista Siete Días Ilustrados
Revista Siete Días Ilustrados – 17 de octubre de 1967

Haciendo referencia a la tesis La reconstrucción de la historia del fotoperiodismo en Argentina, de la Licenciada en Comunicación Cora Gamarnik; en el año 1965, se comenzó a prescindir de la utilización del flash ante las ventajas de una iluminación natural para amenguar la acción intrusiva del fotógrafo. Incluso, se concibió un estándar que señalaba que las fotos se debían hacer con luz ambiente o no se hacían.


A finales de la década de 1920, en Alemania, Erich Salomon había sido un precursor en fotografiar en momentos y lugares inadvertidos por los sujetos. Así, nació una categoría denominada fotografía cándida que posibilitó un enriquecimiento en la calidad de las mismas. Sus fotos conseguían “atrapar” a los retratados. El fotógrafo logró exhibir la esencia y el detrás de cada evento. Eventualmente, la política y/o el mundo del espectáculo empezaron a quedar expuestos.


Esto comenzó a usarse en Argentina en 1961. Veintiún años después, una de las primeras imágenes polémicas: la celebérrima foto de Marcelo Ranea, que fue la primera imagen de las Madres de Plaza de Mayo publicada en la tapa del diario Clarín. También fue tapa del Excélsior de México, del New York Times y del diario El País de España. De esta manera, conquistó el galardón Rey de España (considerado el más importante del periodismo en español) a la mejor fotografía periodística del año 1983, otorgado por el Instituto de Cooperación Iberoamericana y la Agencia EFE. Sin embargo, ese abrazo del 5 de octubre de 1982 en la Marcha por la Vida no fue una demostración de contención afectiva. 

Foto: Marcelo Ranea

El diario Clarín operó esa fotografía para erigir una efigie de reconciliación cuando, en realidad, la Madre que está siendo supuestamente abrazada quiso pegarle en el pecho al policía que le impedía avanzar hacia la Plaza de Mayo. El oficial la aferró para apaciguarla y, viéndose rodeado de fotógrafos, creó esa situación artificial. A pesar de existir muchas otras fotos que manifestaban lo contrario, el diario Clarín, la publicó en tapa con el rótulo: “En la foto un oficial de policía consuela a una de las asistentes”. Este suceso se podría considerar el origen en el uso de la manipulación fotográfica en la prensa argentina.


Volviendo a los años sesentas, en sus inicios de la revista 7 Días Ilustrados fue pionera en prestigiar la imagen y al editor fotográfico. Emulando a Life, la imagen dejó de tener una aplicación ornamental y los reporteros gráficos comenzaron a ser valorados y respetados en las redacciones. 

Revista Siete Dias 576 – Argentina Campeon 78 – Ganamos Al Mundo

Asimismo, se desencadenaban acontecimientos nacionales e internacionales de gran impacto social como el regreso de Perón y la guerra de Vietnam. Por esto, los reporteros gráfico empezaron a recorrer el mundo para mostrar su mirada al respecto. En una época en que la televisión aún no era masiva, los editores y lectores estaban deseosos de noticias e imágenes. 


En Argentina, organizaciones como Montoneros realizaron varias publicaciones militantes ya que consideraban la fotografía como una importante herramienta política y eso promovió cambios significativos en el fotoperiodismo de prensa en Argentina. Se destacaron, el diario Noticias y las revistas El Descamisado y La Causa Peronista. Se suscitó un nuevo segmento de profesionales que, además, de ser reporteros eran militantes. 


Impulsados en el modelo de Magnum, emergieron las primeras agencias de noticias en la década del `70. Las más conocidas fueron Noticias Argentinas, fundada el 1 de octubre de 1973 (45 días antes el Poder Ejecutivo había prohibido a las agencias internacionales comunicar noticias nacionales dentro del país), y SIGLA (Servicios de Información Gráfica Latinoamericana), en 1974. Con la dictadura militar, su progreso fue sosegado.


En 1978, el Mundial de Fútbol realizado en el país concibió nuevos retos para la prensa, que junto a la televisión, comenzó una etapa de evolución tecnológica en los medios argentinos. 


Las publicaciones nacionales emularon a los modelos célebres de Estados Unidos o Europa: Siete Días Ilustrados utilizó el prototipo de la revista Life de EE.UU. o Vu de Francia. Primera Plana fue la adaptación de Time o Newsweek, la agencia SIGLA se forma imitando a la agencia Magnum, Página 12 adoptó el molde de Cambio 16, entre otras. 

Coleccionismo de Revistas y Periódicos: REVISTA PANORAMA ARGENTINO - PORTADA: VUELVE EL NAZISMO - FEBRERO 1968 - Foto 1 - 177414788
PORTADA: VUELVE EL NAZISMO – FEBRERO 1968

En 1963, la editorial Abril lanzó la revista Panorama y, en 1965, la editorial Atlántida sacó Gente y la actualidad. En 1967, Abril cambió su línea editorial y Panorama se convirtió en una publicación de análisis político para competir con Primera Plana (fundada por Jacobo Timerman), además se crea Siete Días Ilustrados como semanario de interés general. En esos mismos años, la televisión empezaba su incesante y vertiginoso desarrollo. Curiosamente, el modelo Life que se emplazaba en Buenos Aires, perdía lectores en su país de origen. 


La investigadora Gamarnik, docente de la Universidad de Buenos Aires, brinda más detalles en la reseña histórica que realiza para el sitio web de la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).

Por Cesar Luis Muzi

Magíster en Medios & Comunicación Management en Macromedia University (Múnich, Alemania). Licenciado en Periodismo en la Universidad del Salvador (Buenos Aires, Argentina). Fotógrafo profesional de Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA) y de la Escuela Argentina de Fotografía (EAF) con Alfredo Willimburgh.

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