woman leaning on table

“No doy más”, “recién rendí y todavía me faltan tres materias… por favorrrrr”, “ya no quiero leer más nada”, “no entiendo nada, tengo la cabeza quemada”: estas son las frases que escuchamos de los estudiantes a esta altura del año.

Nervios, angustia y cansancio es lo que manifiestan, sean niños, jóvenes o adultos. Esto se complejiza aún más en la virtualidad, sin poder tener contacto con los docentes para consultarlos antes de la evaluación, o el temor a que se corte la conexión a internet al ser evaluado.

En esta nota veremos estrategias de estudiantes y especialistas para sobrellevar los exámenes de la mejor manera.

El primer problema que se plantea es tener que estudiar en casa, por la pandemia, muchos ya no están en sus residencias estudiantiles; esto lleva a padecer interrupciones frecuentemente. Para esta situación se aconseja buscar un ambiente agradable, permitirse cerrar la puerta, estar lo más tranquilo posible, con buena iluminación y un mate o café de companía. También analizar en qué horarios se es más productivo para estudiar, generalmente las horas de la mañana, son las que más resultan en esta tarea.

En cuanto al material, leer y anotar ideas principales, usar colores ayuda a la memoria visual, hacer cuadros. Esto si es un texto breve. Si el material tiene muchas páginas, o un libro, una de las técnicas consiste en averiguar sobre el autor del libro, que otros libros escribió, hacer un esquema de títulos y subtítulos anotándolos en una hoja, esto da una idea de los temas de los que trata este texto, realizar una lectura rápida del mismo y reforzar la lectura de los capítulos que más tengan que ver con la materia que estoy cursando. Estudiar en grupo, leer con otros, sirve para enriquecer el análisis, pensar ejemplos, realizarse preguntas, esto nos ayudará a recordar más y mejor.

Otra cuestión a analizar es la multitarea o multitasking que muchos realizan al estudiar: leen, atienden llamados, miran televisión, responden mensajes o mails, chequean las redes. Muchos tienen la falsa creencia que es beneficioso para entrenar nuestra capacidad, pero no es así. Existen estudios científicos que manifiestan que las personas se dispersan cuando pasan de una actividad a otra, quedando pegados a cosas sin importancia, impactando en una menor concentración. Por eso es relevante enfocarse en una tarea, para ser más efectivo en la misma.

“La multitarea evita el pensamiento profundo y creativo. Retrocedemos y comenzamos constantemente desde cero cada vez. Como resultado, hay “un costo cognitivo” que compromete la eficiencia y la creatividad. Los pensamientos son menos novedosos y más superficiales”

Facundo Manes- neurólogo
busy female talking on smartphone and checking messages during work in contemporary office
Photo by Karolina Grabowska on Pexels.com

El orden y la planificación es fundamental, organizar los temas a estudiar por días, estableciendo metas posibles, llevar una agenda fijando prioridades, dejando tiempo para el descanso y la actividad física.

“Está demostrado que el ejercicio físico mejora la memoria y las demás capacidades neurocognitivas. No es necesario correr una maratón, puede ser una caminata intensa; lo importante es que sea regular”.

Pedro Lylyk. Médico neurocirujano. Infobae 2018
faceless person jogging in empty park
Photo by Ketut Subiyanto on Pexels.com

En este tiempo de exámenes se necesita de tolerancia y paciencia de las personas que conviven con los estudiantes con nervios alterados y mal humor, entender que es sólo un momento, que pasará, que requiere de la colaboración de todo el grupo familiar para que sea lo más llevadero posible.

Por Mariana Lucarelli

Contadora Pública. UNS. Capacitadora.

Deja un comentario