El 9 de Mayo del 2012 se sancionó la ley de identidad de género, ley que venía a cambiar y mejorar la vida de todo un colectivo de personas que estaban desprotegidas e invisibilizadas.

Derecho a la identidad de género. Toda persona tiene derecho: a) Al reconocimiento de su identidad de género; b) Al libre desarrollo de su persona conforme a su identidad de género; c) A ser tratada de acuerdo con su identidad de género y, en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de el/los nombre/s de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada.”

Así comienza la ley, la cual permitió la desvinculación de las vías judicial y psiquiátrica para conseguir la nueva identidad. Una ley vanguardista,  fue una de las primeras en permitir la libre expresión de la identidad de género sin procesos tortuosos ya que la intervención quirúrgica no constituye una obligación para acceder al documento con la nueva identidad.

Teniendo presente el derecho al libre desarrollo permitió incluir en el Programa Médico Obligatorio, o el que lo reemplace intervenciones quirúrgicas menores. Se utiliza el concepto de salud con una mirada integral.

El año pasado Alberto Fernández, estableció el Cupo Laboral Travesti Trans en el sector público, que garantiza un mínimo del 1% de la totalidad de cargos y contratos para personas travestis, transexuales y transgénero.

Alba Rueda, quien se encuentra al frente de la subsecretaria de políticas de diversidad de la nación sostiene que aún falta inclusión en lo laboral, en educación y en el acceso a la salud.

El colectivo travesti-trans tratado siempre como minoría, concepto erróneo a mi parecer, es uno de los grupos que más violencias sufren cotidianamente que hace llevar a que la expectativa de vida sea de 35 años según la ATTTA (asociación de travestis, transexuales y transgéneros de argentina).

En el período ASPO/DISPO de 20 de marzo de 2020 a 20 de marzo de 2021 se contabilizan 8 transfemicidios.

DATOS DE CASA DEL ENCUENTRO

Los travesticidios y transfemicidios son la expresión más radical de una serie de violencias.

Alba Rueda

Si bien desde el gobierno se impulso el programa acompañar que es uno de los más importantes del Plan Nacional de Acción contra las violencias de género, es para promover la autonomía de mujeres y del colectivo LGTBI+ que se encuentran en riesgo a través de una prestación económica y del fortalecimiento de las redes de acompañamiento.

La situación local es otra, la ordenanza de cupo laboral travesti trans está aprobada por unanimidad desde el 19 de septiembre de 2019 pero nunca se implementó. La estructura del proyecto no dista de ser muy distinta de la del ejecutivo nacional. Ante la desidia del municipio Ciudadanas Trans realiza la tarea de contención y acompañamiento. Siempre ante las falencias del Estado aparece el pueblo organizado.

Felicidad porque hace 9 años que muchas personas pueden acceder a tener su identidad, acceder hormonas, acceder a simplemente ser pero siempre está la contracara, los privilegios siguen existiendo, no todes corren con la misma “suerte”. Esto nos hace llevar a una incógnita ¿dónde está Tehuel? ¿Por qué no aparece en los medios hegemónicos de comunicación? Hoy se cumplen 58 días desde que Tehuel falta en su casa.  El 11 de marzo salió de su casa a una entrevista de trabajo y nunca más volvió. Hay dos hombres detenidos, celulares secuestrados, pericias en curso pero ninguna certeza.

El aniversario de esta ley marca que el love is love de manera vacía y comercial no sirve, y es un recordatorio de que la lucha contra el transodio y el reconocimiento de más derechos continua vigente.

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