Carolina Salas Villegas

Entrevista a Carolina Salas Villegas, Contadora Pública y Coach Ontológica Profesional, con un posgrado en Dirección y Conducción Empresarial en la Universidad de Belgrano, busca promover el desarrollo potencial de las personas, de los equipos y de las organizaciones, siendo docente de cursos de manera presencial en Argentina y de manera virtual para América Latina por medio de la academia B&D Gestión Empresarial

Qué es el Coaching Ontológico

“El Coaching Ontológico es una disciplina emergente que asiste a las personas al logro de objetivos.

¿Cómo lo hace?

“Generando espacios que promueven el aprendizaje y el cambio. El coachee (persona que recibe los servicios del coach) en un espacio cuidado y de absoluta confidencialidad, y motivado por la escucha activa del coach, realiza un proceso de autoindagación, de autorreflexión, de autoconocimiento, y es allí en donde comienza a descubrir sus recursos y sus fortalezas. 

¿Por qué es Ontológico?

“Ontología es el estudio del Ser.

En Occidente implica un cambio de paradigma importante, ya que aquí siempre se le dio mucha importancia a los resultados (tener), que son fruto de las acciones (hacer), que ejecuta un determinado observador (ser).  Entonces, en función de lo que tenemos, es lo que podemos hacer, y esto nos determina lo que somos.

Gracias a la influencia de la cultura oriental este orden se invierte. Se ve la importancia y la trascendencia de cultivar el Ser, es decir, el observador que estoy siendo, indagando en mis modelos mentales, en mis creencias, en mi forma de ver el mundo. Este Ser es el que hace y, en función de ello, es lo que tiene.

Es decir que yo, cambiando mi Observador, voy a cambiar mis acciones y por lo tanto, los resultados que obtengo. Éste es el cambio que propicia el Coaching Ontológico.”

¿Por qué nos resistimos a cambiar en cualquier ámbito de nuestra vida?

“En mi opinión nos resistimos al cambio, porque nos sentimos cómodos en donde estamos porque ya nos acostumbramos y porque nos genera tranquilidad lo que ya conocemos, por más que esto nos haga sufrir o padecer.

Hacer algo distinto nos da miedo ya que no sabemos si va a resultar bien. E implica incursionar en terrenos desconocidos, y como no sabemos cómo nos puede ir, muchas veces preferimos no arriesgarnos, por las dudas nos vaya mal. ¿Y si nos va bien?

En las organizaciones el cambio también cuesta, se automatizan los procesos y se requiere para la efectividad, pero también es recomendable la mejora continua, es decir, ir revisando si es necesaria la implementación de cambios.

¡Y en las personas pasa lo mismo! Automatizamos procesos, por una cuestión de economía neuronal. El caminar, el hablar, hasta lavarnos los dientes o conducir un vehículo, lo hacemos de forma inconsciente. También hay otras acciones, como nuestra forma de conversar, con nosotros y/o con los otros, que, a lo mejor, podemos cambiar, Y, al hacerlo de manera distinta, vamos a obtenemos resultados diferentes.

Carolina es sanjuanina, actualmente está radicada en Mendoza, y cuenta esta anécdota para ejemplificar el proceso de Coaching Ontológico, al buscar a su hija a un barrio privado: “al llegar al lugar de control, encuentra un cartel con las siguientes instrucciones: 1- Detenga el motor de su vehículo. 2- Apague la luz exterior. 3- Encienda la luz interior. 4-Identifiquese. Esto la llevó a pensar la importancia de este proceso en la vida misma. Detener el motor, es parar, detenerse. Apagar la luz exterior, silenciar por un momento los mandatos, lo que tenés que hacer, las obligaciones por un momento. Encender la luz interior es conectarnos con nosotros mismos, y por último identificarse: ¿quién soy?

Que fuerte mensaje si lo pensamos. Muchas veces es necesario este proceso y el coaching ontológico lo promueve, para poder tener esa reunión con uno mismo”. 

Podrías contarme sobre el valor de las palabras y la forma en que hablamos.

“El lenguaje crea realidades, hace que las cosas pasen.                            

Muchas veces no somos conscientes del poder que tiene esa herramienta que usamos diariamente, en los distintos ámbitos de nuestras vidas.

Las palabras no son inocentes, con una palabra puedo motivar o herir a una persona, o mí misma. Con nuestras conversaciones podemos construir puentes o muros. Entonces, cambiando nuestra forma de conversar podemos cambiar nuestra vida. Conversar de una manera distinta, para obtener resultados distintos.

Y si buscamos un cambio más profundo, podemos reflexionar sobre el observador que hoy estamos siendo, sobre nuestras creencias, ¿nos limitan? ¿o nos empoderan?”.

En las organizaciones, sean pequeñas o grandes, es bastante común, los conflictos, los roces, los malentendidos y la falta de diálogo. Estas situaciones dificultan muchísimo las actividades laborales y producen un muy mal clima de trabajo.
¿Cómo puede ayudar a las organizaciones aprender a gestionar las emociones?
“Los colaboradores que tienen la capacidad de gestionar sus emociones, promueven la formación de equipos de alto desempeño, fomentando conversaciones de valor, respetando y escuchando de manera activa distintas opiniones y contagiando optimismo; en resumen, generando un clima laboral funcional.

Cuando hay un buen clima de trabajo, la comunicación es fluida y asertiva y todos los miembros trabajan de forma sinérgica. Y así es más fácil la obtención de los resultados. “No somos racionales, somos seres emocionales que razonan”;, afirma el Dr. Daniel López Rosetti.

Es decir que, al tomar decisiones lo hacemos desde nuestras emociones y después, desde la racionalidad, le buscamos la justificación. Por eso es importante aprender a gestionar nuestras emociones”.


¿Se puede aprender a gestionar las emociones?

“Yo opino que sí. Que nuestras relaciones personales, laborales o sociales, si así lo queremos y nos dedicamos, son un excelente “campo” para aprender.

¿Qué herramientas hay para iniciarnos en este aprendizaje?

En esta oportunidad te comparto algunas, aunque hay varias, según las necesidades de
cada uno:

1- Ser consciente de las emociones que me embargan, es decir, empezar a conocerme, y tener claro que la emoción que transito no surge por lo que me pasó, sino por la “historia” que yo me conté sobre lo que me pasó.
2- Desarrollar la gratitud, como lo indica el Dr. Mario Alonso Puig, no puedo estar con miedo o enojado, y agradecido a la vez. La gratitud se entrena, y nos genera mucho bienestar. A su vez, cuando le manifiesto mi gratitud a un compañero, colaborador o líder, ese vínculo se fortalece.
3- Estar atentos y elegir qué consumimos. Es decir, qué leemos, escuchamos, miramos o conversamos. Somos permeables a los estímulos externos. Leer libros inspiradores, optimistas, conversar con personas alegres me ayuda a transitar emociones funcionales para mi bienestar.
4- Ser responsables de mis actos, por lo tanto, ante una emoción que me embarga, no actuar reactivamente, sino de manera proactiva. Es decir, que la emoción no me maneje a mí, sino que yo maneje a la emoción.

Las emociones nos brindan información importantísima y necesaria, son excelentes mensajeras, pero no tan buenas consejeras.

Entonces, una técnica para actuar de manera proactiva es la del semáforo:
Ante una emoción, parar (rojo), ¿qué emoción estoy sintiendo? ¿qué historia me estoy contando? Ante el amarillo, precaución, reflexionar, salir a caminar, identificar qué alternativas tengo. Luego verde, accionar, y luego analizar cómo me fue con esa decisión. Este color es tan importante como los otros, porque muchas veces nos sucede que identificamos qué emoción sentimos, reflexionamos sobre las alternativas que tenemos, pero no accionamos, nos quedamos empantanados en esa emoción. En cambio, si accionamos, si en vez de preocuparnos nos ocupamos, vamos a ir siendo artífices de nuestro bienestar”.

¿Qué le dirías a esa persona que está dirigiendo un emprendimiento, sea pequeño o grande, o a un directivo de una organización o de un equipo deportivo y ve que cada día su grupo está peor, más desunido, el desgano es total, no se producen ni ideas, ni proyectos?
“Creo que las actitudes de desunión, de desgano es un círculo vicioso en el cual es muy fácil caer. También opino que se puede revertir y reemplazar por el círculo virtuoso que genera el aprendizaje”.

Para concluir, qué mensaje te gustaría dejarnos:

 “Tomar conciencia de nuestras palabras. El lenguaje es muy poderoso, hace que las cosas pasen. Entonces, desde esta distinción y asumiendo nuestra responsabilidad, elegir qué tipo de conversaciones promuevo y genero. ¿Conversaciones que generan bienestar, optimismo y esperanza? ¿O conversaciones que generan conflicto y malestar? Siempre podemos elegir…” 

El Coaching es desconocido por muchas personas, puede darse con un profesional en un espacio cuidado, o con un amigo, o simplemente sentándose en una plaza, con mate en mano, parar y reflexionar, hablarnos diferente, de forma más amable, muchas cosas pueden cambiar.

Agradezco la predisposición de Carolina, en esta entrevista, y los invito a conocer más sobre sus trabajos en su página web https://carolinasalasvillegas.com/ o por sus redes sociales: en Instagram @carosalasvillegas, en Facebook Carolina Salas Villegas.

Podes leer sobre otras herramientas, en esta nota: https://infocabildo.com/2021/02/27/el-analisis-foda-una-herramienta-fundamental-para-emprendedores/

By Mariana Lucarelli

Contadora Pública. UNS. Capacitadora.

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