Con la intención de acompañar a quienes aspiran a ingresar a la carrera de Medicina —uno de los exámenes de ingreso más exigentes de la región— Eugenia Muñoz Cruzado inició en Cabildo y Bahía Blanca un programa de clases de preparación académica personalizado, con clases grupales e individuales, pautas de estudio y prácticas orientadas al examen.
Muñoz Cruzado es estudiante de Medicina, enfermera y trabajadora del Centro de Salud de Cabildo, y explicó que la propuesta surgió al observar la dificultad que implica afrontar el ingreso sin acompañamiento. “El examen es complejo, no tanto por el contenido, sino por la gran cantidad de material y el poco tiempo que los aspirantes tienen para aprenderlo”, señaló.
El ingreso exige responder 20 preguntas en apenas 12 minutos cada una, distribuidas en cinco áreas distintas. Para muchos estudiantes sin experiencia previa en rendir exámenes universitarios, este desafío puede resultar abrumador. “Los nervios, el miedo y la presión suelen jugar en contra. Mi idea con las clases es brindar herramientas para que el proceso no sea tan frustrante”, explicó.

La docente destacó que, aunque la universidad ofrece materiales introductorios, no siempre alcanzan para todos. “A veces está bueno tener a alguien a quien consultarle dudas, que pueda reestructurar la clase o explicar los contenidos con otras palabras. Como estudiante y como enfermera, ya tengo un recorrido en el ámbito universitario que me permite orientar mejor a quienes están empezando”, agregó.
Entre los objetivos principales de las clases, Muñoz Cruzado busca ayudar a los aspirantes a identificar la parte más importante de la teoría, saber hasta dónde profundizar, cómo interpretar consignas y cómo evitar respuestas que, aunque extensas, no contestan lo solicitado. “Pasa mucho que saben un montón, pero no responden específicamente lo que pide la consigna, y esa respuesta no vale”, remarcó.
Además, propone prácticas similares a las del examen real: resolución de casos clínicos con preguntas teóricas, lectura crítica, identificación del problema central y respuesta sintética. “La carrera de Medicina en Bahía Blanca tiene esa misma dinámica, por eso es fundamental entrenar el manejo del tiempo y de los nervios. Idealmente, una pregunta de una carilla debería resolverse en unos diez minutos”, explicó.
Cada año rinden el examen alrededor de 400 aspirantes, pero solo 60 logran ingresar. Sin embargo, Muñoz Cruzado enfatiza que la selectividad no está vinculada a capacidades intelectuales excepcionales: “La clave no es tener más inteligencia, sino saber administrar los nervios, gestionar el tiempo y no irse por las ramas. El contenido no es tan difícil; lo importante es aprender a identificar lo esencial y aplicarlo rápidamente a un caso clínico”.
Los interesados en acceder a estas clases personalizadas pueden comunicarse al 2302-621879 para recibir más información sobre modalidades, horarios y disponibilidad.

