En el marco del segmento “Destinos de Temporada” del programa radial Tarde de Verano, el equipo mantuvo una enriquecedora entrevista telefónica con la Lic. en Saneamiento y Protección Ambiental Mayra Kraser, cabildense radicada en la provincia del Neuquén, quien compartió su experiencia y brindó un completo recorrido descriptivo por Aluminé, un destino que crece silenciosamente en el mapa turístico de la Patagonia.

Desde el inicio del diálogo, el clima fue protagonista. Con un tono cercano, Maira comentó que la jornada se presentaba nublada y con probabilidades de lluvia, una condición poco habitual para la región, marcada generalmente por un clima más seco. Este detalle inicial no hizo más que reforzar la idea de un territorio dinámico, atravesado por múltiples características naturales.

Ubicado en el centro-oeste neuquino, Aluminé se distingue por encontrarse en una zona de ecotono, es decir, un área de transición donde confluyen distintos ecosistemas. “Podés encontrar estepa patagónica, bosque de transición y bosque andino en una misma región”, explicó Kraser, dando cuenta de la riqueza ambiental que define al lugar.

Uno de los ejes centrales de la entrevista giró en torno al desarrollo turístico y la mejora en la infraestructura. En ese sentido, destacó el avance del asfaltado en rutas clave que permitirán consolidar un corredor turístico que integrará destinos como San Martín de los Andes, Junín de los Andes, Aluminé, Moquehue y Villa Pehuenia. Esta obra representa un cambio significativo, ya que anteriormente muchos tramos eran de ripio, lo que dificultaba el acceso y limitaba la llegada de visitantes.

Ahora el acceso al pueblo va a ser completamente asfaltado, lo que facilita mucho el viaje, sobre todo para quienes vienen desde lejos”, explicó, detallando que desde la región de Bahía Blanca el trayecto supera los 900 kilómetros.

Al momento de hablar de atractivos, Kraser fue clara: “Es difícil elegir uno solo”. No obstante, señaló que Aluminé es reconocida como la capital nacional del rafting, una actividad que se desarrolla principalmente entre los meses de septiembre y febrero, con circuitos tanto familiares como de mayor complejidad para quienes buscan adrenalina.

Pero la oferta no se agota allí. La zona cuenta con una amplia red de ríos y lagos que rodean la localidad, entre los que se destacan Rucachoroi, Pulmarí, Ñorquinco, Quillén y el lago Aluminé, todos ubicados a menos de 60 kilómetros. Estos espacios permiten la práctica de pesca deportiva —especialmente de truchas—, kayak, surf, trekking y senderismo.

En este contexto, también cobra relevancia la presencia de comunidades mapuches, particularmente en áreas como Rucachoroi. Allí, los visitantes pueden participar de recorridos guiados por integrantes de la comunidad, quienes no solo acompañan el trayecto hacia cascadas y senderos naturales, sino que además comparten conocimientos sobre plantas medicinales y su cosmovisión ancestral.

Otro de los aspectos que distingue a Aluminé es su identidad productiva. A diferencia de otros destinos turísticos consolidados, la localidad tiene sus raíces en la actividad ganadera. “Es un pueblo de crianceros”, explicó Kraser, haciendo referencia a la práctica de la trashumancia, un sistema ancestral de traslado de animales entre zonas de pastoreo según la estación del año. Esta escena, con animales cruzando rutas acompañados por perros y productores, forma parte del paisaje cotidiano y representa una postal auténtica de la región.

En cuanto al perfil del visitante, la entrevistada no dudó: “El turista viene a buscar tranquilidad”. Lejos del ritmo de ciudades turísticas más desarrolladas como San Martín de los Andes, Aluminé ofrece una experiencia más íntima, sin grandes propuestas nocturnas, ideal para quienes buscan desconectarse, descansar y reconectar con la naturaleza.

La localidad cuenta con una población estable de entre 10.000 y 11.000 habitantes y dispone de una variada oferta de alojamiento que incluye hoteles, hosterías, cabañas y campings. Estos últimos son especialmente elegidos por pescadores y viajeros que optan por una experiencia más cercana al entorno natural.

Durante la entrevista también se puso en valor el recorrido hacia el destino. Kraser describió el viaje como una experiencia en sí misma, atravesada por ríos, arroyos y lagunas que acompañan el camino, invitando constantemente a detenerse y contemplar el paisaje.

Además, mencionó otras actividades como el avistaje de cóndores —una experiencia impactante debido a la cercanía con la que pueden observarse— y la posibilidad de desarrollar propuestas vinculadas al astroturismo, gracias a la baja contaminación lumínica del lugar.

Finalmente, la cabildense invitó a considerar Aluminé como una alternativa distinta dentro del turismo patagónico, destacando no solo su belleza natural, sino también la calidez de su gente y la posibilidad de vivir una experiencia auténtica, lejos de las multitudes.

La entrevista dejó una sensación clara: Aluminé no solo es un destino, sino una invitación a bajar el ritmo, respirar profundo y redescubrir el valor de lo simple en medio de un entorno natural privilegiado.

By Cesar Luis Aguero

Bachiller con Orientación Rural en Centro Educativo para la Producción Total N3 pje Don Alfredo, Emprendedor, Diplomado en Periodismo Digital, conocimiento en BPM, POES, coordinador de eventos sociales, compras insumos, Runner.

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