Luciano Martos, canillita y referente social, expone la dura realidad de los jubilados y cuestiona a la dirigencia política local.
En las calles de Bahía Blanca, con su megafono y entre diarios, recorridas, conversaciones cotidianas, la figura de Luciano Martos se convirtió en una referencia inesperada pero contundente. Canillita de oficio, su rol excede ampliamente la venta de periódicos: es hoy una de las voces que visibiliza la crítica situación que atraviesan jubilados y sectores vulnerables de la ciudad.

“No tienen para comer”: el rostro más crudo de la crisis
Martos no duda al describir lo que observa a diario. Habla de llamados constantes, de adultos mayores que piden ayuda con vergüenza y, en muchos casos, de situaciones extremas.
“Hay abuelos de mucha edad que no tienen para comer. Te piden perdón por pedir mercadería. Eso es lo más triste”, relata. En su testimonio se repite una idea que atraviesa toda la entrevista: la deshumanización. “Nos estamos deshumanizando. Primero yo, segundo yo… y no es así”, advierte.
Su trabajo en la calle le permite tomar contacto directo con esas realidades. Luego de repartir diarios, continúa recorriendo barrios, bares y plazas, donde escucha historias que, según afirma, muchas veces no encuentran eco en los espacios de poder.

De los aplausos al olvido
Martos también apela a la memoria reciente. Recuerda el reconocimiento social durante la pandemia y lo contrasta con el presente:
“Antes aplaudíamos a enfermeras, médicos, policías, bomberos… hoy nadie aplaude. Nos olvidamos rápido”, señala.
En ese sentido, destaca la labor silenciosa de distintos sectores y cuestiona la falta de acompañamiento sostenido. Para él, el reconocimiento no debería ser circunstancial, sino permanente.

Críticas a la dirigencia y reclamo de acción
Uno de los ejes más fuertes de su discurso apunta a la política local. Sin rodeos, Martos cuestiona la falta de respuestas concretas por parte de los funcionarios.
“Los concejales tienen que moverse más. No fueron obligados a estar ahí, eligieron ese lugar. Entonces tienen que trabajar para la gente”, afirma. También plantea una fuerte desigualdad entre los ingresos de la dirigencia y la situación de la ciudadanía: “No puede ser que haya gente que no tenga para comer mientras otros cobran millones”.
Además, propone medidas concretas, como mayor gestión ante organismos nacionales, reactivación del ferrocarril o políticas de acompañamiento a comercios y trabajadores.
Solidaridad en movimiento
A pesar del tono crítico, Martos también resalta los gestos solidarios que encuentra en el camino. Menciona el apoyo de empresarios, vecinos y organizaciones, como el Sindicato Petroquímico, que colaboran en distintas iniciativas.
Entre sus acciones, impulsa colectas de alimentos, entrega de insumos a bomberos voluntarios y organización de eventos solidarios. “Hay gente que no tiene nada y te da dos mil pesos. Eso vale muchísimo”, destaca.

Una lucha que busca trascender
Lejos de posicionarse como protagonista, Martos se define como “un ciudadano común” que intenta generar conciencia. Su herramienta principal no es un medio tradicional, sino su presencia constante en la calle y un pequeño megáfono con el que hace oír sus reclamos.
“Capaz que yo no vea los cambios grandes, pero detrás vienen jóvenes que van a seguir esto”, sostiene.
En tiempos de crisis económica y social, su figura encarna una forma de militancia cotidiana, basada en el contacto directo, la escucha y la acción. Una voz que incomoda, interpela y, sobre todo, insiste en no bajar los brazos.

Reconocimiento a los bomberos voluntarios de Cabildo
En el marco de sus recorridas solidarias, Luciano Martos también visitó el cuartel de Bomberos Voluntarios de Cabildo, donde realizó una entrega de toallones, jabón, shampoo y una torta para el personal del destacamento. Durante la visita, agradeció profundamente la labor que los servidores públicos realizan diariamente al servicio de la comunidad, destacando el compromiso y la vocación con la que afrontan cada emergencia
“Los bomberos voluntarios siempre están cuando la comunidad los necesita. Merecen reconocimiento, acompañamiento y respeto”, expresó Martos, quien remarcó que este tipo de acciones buscan brindar “una caricia al alma” a quienes dedican gran parte de su vida a ayudar a los demás.

El referente social explicó además que este gesto ya fue replicado en distintos cuarteles del partido de Bahía Blanca, donde junto a colaboradores y vecinos logró reunir elementos de higiene personal y otros insumos para acompañar a los cuerpos activos.
Según indicó, la iniciativa nació luego de observar las necesidades cotidianas que atraviesan muchos bomberos voluntarios, especialmente durante épocas de intenso trabajo.

Durante su paso por Cabildo, Martos también mantuvo una charla con integrantes de la comisión directiva y del cuerpo activo, escuchando distintas inquietudes, problemáticas y necesidades que atraviesa la institución. En ese sentido, destacó la importancia de acompañar a entidades que cumplen un rol fundamental en cada localidad.
Además, recorrió las instalaciones del nuevo cuartel de Bomberos Voluntarios de Cabildo, una obra que avanza gracias al esfuerzo conjunto de la institución, colaboradores y vecinos. Allí valoró el trabajo realizado para seguir fortaleciendo el servicio y generar mejores condiciones para quienes integran el cuerpo de bomberos.
“Todo esto se hace con sacrificio, con gente que pone tiempo, trabajo y corazón. Hay que apoyar más a nuestras instituciones”, señaló Martos durante la recorrida.

