Con un importante acompañamiento de vecinos, instituciones intermedias y autoridades locales, se llevó a cabo en la localidad de Cabildo el acto por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo. La comunidad se reunió en una jornada cargada de sentimiento patrio, tradición y reflexión histórica, reafirmando el valor de mantener vivas las fechas que forman parte de la identidad nacional.
El encuentro comenzó con el izamiento de la bandera y la participación de representantes de distintas instituciones de la localidad. Posteriormente, el padre párroco Daniel Yáñez brindó unas palabras alusivas a la fecha, destacando la importancia de la unión, la solidaridad y el compromiso comunitario como pilares fundamentales para construir una sociedad más justa.

Luego fue el turno del delegado comunal Fabio Angelini, quien en primer lugar agradeció a todos los vecinos y colaboradoras que hicieron posible la realización del tradicional chocolate con bollos, una costumbre muy arraigada en Cabildo y esperada cada año por las familias de la localidad.
Durante su discurso, Angelini realizó una profunda reflexión sobre el significado histórico de la Revolución de Mayo y su relación con la actualidad. “Hace 216 años, un grupo de criollos dijo basta. Dijo que las decisiones que afectaban nuestra tierra no podían seguir tomándose a 10 mil kilómetros, sin consultarnos, sin pensar en nosotros”, expresó ante los presentes.
El delegado sostuvo además que la Revolución de Mayo “no fue solo contra un virrey o contra un rey”, sino también “contra una forma de organizar el país donde lo que se producía acá se iba afuera, donde la riqueza se iba sin dejar industria, sin dejar trabajo calificado, sin dejar futuro”.

En otro tramo de su alocución, Angelini vinculó aquellos procesos históricos con las discusiones actuales sobre la producción y el desarrollo económico del país. “El colonialismo de 1810 tenía bandera, tenía virrey, tenía puerto cerrado. Si querías vender tu cuero, tu trigo, tu plata, tenías que pasar por Cádiz y pagar lo que Madrid decía. No podías comerciar con nadie más. No podías fabricar. No podías decidir”, afirmó.
Continuando con esa línea de análisis, agregó: “El colonialismo de hoy no viene con barcos ni con edictos. Viene con condiciones de crédito, con precios que se fijan afuera, con tecnología que no controlamos y con recursos que se van crudos para que el valor agregado quede en otro lado”.
Angelini también puso ejemplos vinculados a la actualidad económica y productiva del país. “Antes nos sacaban la plata de Potosí en bruto para que la riqueza se quedara en España. Hoy extraemos litio en Jujuy y Catamarca, pero la batería, el auto eléctrico y la ganancia grande se hacen en China, en Corea o en Estados Unidos”, manifestó.



Además, señaló: “Antes dependíamos de España para vender y comprar. Hoy dependemos del dólar, del acceso al crédito y de la tecnología que no producimos”.
En otro pasaje de su discurso, el delegado remarcó que sus palabras no buscaban desalentar, sino generar conciencia sobre los desafíos actuales. “No les digo esto para desanimarnos. Les digo esto porque la Revolución de Mayo nos dejó una enseñanza: la independencia no se declara una vez y listo. Se conquista todos los días, en la economía, en la educación, en la tecnología, en cada decisión que tomamos como comunidad”, expresó.
Asimismo, remarcó la necesidad de pensar el crecimiento desde las comunidades del interior y apostar al agregado de valor y al desarrollo local. “Desde Cabildo, desde nuestro lugar chico pero con voz propia, tenemos que pensar cómo dejamos de ser solo proveedores de materia prima. Cómo logramos que lo que sale de nuestra tierra vuelva en forma de trabajo, de industria y de futuro para nuestros jóvenes”, señaló.
Sobre el cierre, Angelini retomó el espíritu revolucionario de Mayo y lo trasladó al presente. “Hace 216 años dijeron ‘queremos gobernarnos a nosotros mismos’. Hoy nos toca decir: ‘queremos producirnos a nosotros mismos’”, afirmó.




Luego de las palabras del delegado comunal, integrantes de Peña Esperanza ofrecieron distintos bailes tradicionales alusivos a la fecha patria, aportando música, danza y color a la celebración. Las presentaciones fueron acompañadas con aplausos por parte del público presente, que disfrutó de cada una de las interpretaciones folklóricas.
Finalmente, la jornada concluyó con el tradicional “chocolate con bollos”, compartido entre vecinos, autoridades e instituciones, en un clima de encuentro, camaradería y celebración popular. Entre banderas argentinas y muestras de afecto comunitario, Cabildo volvió a conmemorar el 25 de Mayo reafirmando su sentido de pertenencia y el valor de las tradiciones que unen a toda la comunidad.

