Con el compromiso y la dedicación que las caracteriza, las Damas Cooperativistas de Cabildo siguen adelante con una iniciativa solidaria que crece gracias al aporte de toda la comunidad. Los cuadritos tejidos a mano continúan llegando, se unen uno a uno y se transforman en cálidas frazadas destinadas a quienes más las necesitan.
En los últimos días, cuatro nuevas mantas fueron terminadas y ya comenzaron a brindar abrigo, reflejando el enorme valor de un proyecto que demuestra que los pequeños gestos, cuando se realizan de manera colectiva, pueden generar un gran impacto.
Desde la institución expresaron un profundo agradecimiento a todas las personas que se sumaron a tejer y destacaron especialmente la participación de la Juventud Agraria Cooperativista, que acompañó la celebración del aniversario de la entidad compartiendo una hermosa jornada de tejido solidario.



La iniciativa también fue posible gracias a la generosa donación de cientos de ovillos de lana realizada por familiares de Luis Miguel, quienes, a pesar de haber sufrido importantes pérdidas durante la inundación que afectó a Bahía Blanca, eligieron transformar la adversidad en un acto de solidaridad.
Las Damas Cooperativistas agradecieron especialmente a Laura Hammerschmidt, quien gestionó la llegada de la donación; a Sonia Pasqualini y Carlos Huici, responsables del traslado de las lanas hasta Cabildo; a Marcela Cabello y Evaristo Borkowski, por brindar un espacio para almacenar y distribuir los ovillos; y a Lucky, por su permanente colaboración y acompañamiento en cada iniciativa solidaria.



Asimismo, hicieron extensivo el reconocimiento a la Juventud Agraria Cooperativista y a la Biblioteca Popular “Mariano Moreno”, que cedieron sus instalaciones para el desarrollo de las actividades; a todas las personas que colaboraron lavando las lanas; y a quienes continúan sumándose para tejer, coser y confeccionar las mantas que luego llegarán a distintas familias.
La cadena solidaria también encontró un nuevo motivo para agradecer a Norman “Negrito” Gorjón, quien colaboró desinteresadamente con la logística para el traslado del proyector de la Biblioteca, un elemento fundamental para las actividades culturales y educativas que allí se desarrollan.
Las Damas Cooperativistas destacaron que el proyecto continúa creciendo gracias al compromiso de vecinos e instituciones, e invitaron a toda la comunidad a seguir participando. “Las manos que quieran sumarse serán siempre bienvenidas”, expresaron, convencidas de que cada cuadradito tejido representa mucho más que un abrigo: simboliza el cariño, la empatía y la fuerza de una comunidad que elige ayudarse mutuamente.


