El pasado 14 de diciembre, las playas de Monte Hermoso volvieron a ser escenario de una verdadera fiesta de la pesca deportiva con la realización del décimo Concurso de Pesca de la Corvina de Mayor Peso, una cita ya consolidada en el calendario regional. En una jornada marcada por el buen clima, la camaradería y una gran expectativa, el gran protagonista fue Federico Wagner, pescador de Punta Alta, quien se quedó con el primer puesto gracias a una corvina de 4,200 kilos.

Wagner dialogó telefónicamente con el programa “Entre Mates y Cañas”, que se emite por Infocabildo, donde compartió sensaciones, detalles de la competencia y su mirada sobre este deporte que atraviesa su vida familiar.

Federico Wagner



“Contento, muy contento. Por suerte se dio”, resumió el ganador al inicio de la charla, destacando además que el clima acompañó durante toda la jornada. Según relató, el día comenzó con viento del noroeste y luego rotó suavemente al sudoeste, generando condiciones ideales para la pesca: temperaturas agradables, poco calor y un entorno perfecto para disfrutar en familia.


Wagner dialogó telefónicamente con el programa “Entre Mates y Cañas”, que se emite por Infocabildo, donde compartió sensaciones, detalles de la competencia y su mirada sobre este deporte que atraviesa su vida familiar.

“Contento, muy contento. Por suerte se dio”, resumió el ganador al inicio de la charla, destacando además que el clima acompañó durante toda la jornada. Según relató, el día comenzó con viento del noroeste y luego rotó suavemente al sudoeste, generando condiciones ideales para la pesca: temperaturas agradables, poco calor y un entorno perfecto para disfrutar en familia.

Y justamente ese aspecto fue uno de los ejes centrales del testimonio de Wagner. “Para mí lo más importante es pasar el día con la familia. Nosotros vamos siempre con mi señora y mi hijo, nos gustan los concursos y los vivimos juntos”, contó. En su caso, la competencia no es solo una prueba deportiva, sino también una excusa para compartir tiempo con seres queridos y amigos, muchas veces extendiendo la experiencia más allá del certamen, con noches en la playa o estadías hasta el día siguiente.


El pescador explicó que, aunque la temporada de concursos es intensa —desde fines de noviembre hasta marzo, e incluso abril—, siempre encuentran la manera de organizarse. “Es el único vicio que uno tiene”, dijo entre risas, reconociendo que, pese a los costos de inscripción y traslado, la balanza siempre se inclina hacia el disfrute. “Si pescamos, buenísimo. Y si no, pasamos un día lindo igual”.

Sobre el concurso de Monte Hermoso, Wagner destacó la cercanía geográfica como un factor importante. Al ser un certamen accesible tanto en distancia como en costos, se vuelve especialmente atractivo. Además, la posibilidad de conocer la “cancha” y recorrer la playa el día previo les permitió elegir con mayor criterio el lugar donde pescar. “Fuimos temprano, a las seis y media ya estábamos en la playa, había muy poca gente y pudimos elegir tranquilos”, recordó.

El momento clave llegó en los minutos finales del concurso. Wagner relató con detalle cómo, ya sobre el cierre, decidió hacer “el último tiro” buscando mayor distancia. El pique no fue espectacular, incluso parecía el de un pez menor, pero al acercarlo y ver la cola emerger del agua entendió que estaba ante algo especial. “No era larga, era más bien gordita, bien panzona. Cuando la pesé y vi que superaba los cuatro kilos, supe que era la corvina”, contó.


La captura fue confirmada poco después por el control oficial, sellando así su victoria en una definición ajustada, ya que —según explicó— en la última media hora hubo mucho movimiento y varios piques que no llegaron a concretarse.

En cuanto al equipo utilizado, Wagner mencionó una caña de 4,20 metros y el uso de multifilamento, destacando su sensibilidad para detectar los piques. La carnada ganadora fue un clásico: langostino combinado con una tirita de anchoíta, una mezcla que terminó marcando la diferencia.


La motivación de un habitual competidor en concursos de pesca en la región

Consultado sobre lo que viene, adelantó que su idea es seguir participando en la mayoría de los concursos de la temporada, incluidos los más exigentes, como el tradicional certamen de 24 horas, para el cual ya organiza sus vacaciones. “Es un concurso duro, terminás cansadísimo, pero es parte de la experiencia”, señaló.

Finalmente, dejó un mensaje claro para quienes dudan en sumarse a este tipo de competencias: “Hay que ir. No importa si tirás lejos o si tenés el mejor equipo. La pesca es disfrute. Si se da, buenísimo, y si no, igual pasaste un gran día”. Para Wagner, la pesca es una verdadera “puesta a tierra”, un espacio de encuentro, calma y disfrute compartido.

Federico Wagner


Así, entre mates, cañas y familia, Federico Wagner escribió una nueva página en la historia del concurso de Monte Hermoso, recordando que, más allá de los premios, la esencia de la pesca sigue estando en el agua, el tiempo compartido y la pasión por esperar ese pique que puede cambiarlo todo.

Mira un breve resumen del concurso haciendo click en este link:

Te puede interesar: Claromecó: Gastón Iudice se consagró ganador del 10° Concurso de Pesca a la Corvina de Mayor Peso – Infocabildo

Dejá una respuesta

Infocabildo