EnTarde de Verano, dentro de la sección “Destinos de temporada”, el aire radial se llenó de relatos, experiencias personales y propuestas turísticas distintas de la mano de Gabriel Allende, investigador paranormal, forense, médium y colaborador del referente Horacio Mendoza de excursiones del Belisario de las excursiones nocturnas que se realizan en el histórico ex Club Hotel de Villa Ventana.
Allende, de 53 años, con raíces familiares en Cabildo, recordó que gran parte de su infancia estuvo ligada a esa localidad, donde su abuelo fue comisario durante varias décadas. Esa historia personal, sumada a su trayectoria profesional como policía forense desde hace más de 30 años, lo llevó a incursionar en un camino poco habitual: el de la investigación paranormal. “No es un juego, requiere formación, respeto y conocimiento del lugar”, remarcó durante la entrevista.


Del misterio a una propuesta turística
La iniciativa de los recorridos nocturnos nació a fines de diciembre, en conjunto con Excursiones del Belisario, una empresa local que ya realizaba salidas diurnas al ex Club Hotel. La propuesta fue sumar una experiencia distinta, basada en la historia real del edificio, su pasado trágico y los relatos documentados de fenómenos inexplicables.
El ex Club Hotel de Villa Ventana, fundado en 1911, fue en su momento el hotel más grande de Sudamérica y uno de los centros turísticos más importantes del país. Funcionó como casino y hospedaje de lujo, recibiendo a la élite europea y argentina que llegaba en tren o carruajes, y permanecía allí durante meses. Por su magnitud, llegó a ser apodado como el “Titanic de las Sierras”.
Sin embargo, el cierre del casino tras la ley impulsada por Hipólito Yrigoyen, sumado al estallido de la Primera Guerra Mundial, marcó el inicio de su decadencia. Uno de los episodios más trágicos fue la explosión de la caldera del sótano, que provocó la muerte de una familia entera encargada del mantenimiento del sistema de calefacción. A partir de ese hecho comenzaron a circular historias sobre presencias y manifestaciones extrañas.


Milo, el niño del sótano
Uno de los relatos más fuertes que se comparte durante las excursiones es el del supuesto espíritu de un niño llamado Milo, vinculado a aquella tragedia. Según Allende, existen registros fotográficos de turistas que captaron la figura de un niño con un muñeco en la mano. Incluso, una niña que participó de una visita afirmó ver al pequeño y describió con precisión su aspecto, sin conocer previamente la historia.
El caso se profundiza con otro elemento: el muñeco que, según la investigación, pertenecería al niño fallecido y que habría sido trasladado desde otra provincia hasta el hotel, luego de que distintas personas experimentaran actividad paranormal en torno a ese objeto. Hoy, el muñeco se encuentra protegido dentro del predio y forma parte del recorrido, aunque siempre bajo estrictas medidas de cuidado y respeto.
“Allí no se arma un tren fantasma. Todo lo que se cuenta está documentado en libros y testimonios. La gente vive su propia experiencia”, explicó Allende, quien insiste en que el objetivo no es generar miedo sino conectar historia, emoción y curiosidad.


Una experiencia nocturna única
Los recorridos se realizan en grupos de hasta 30 personas, generalmente en noches de luna llena, con acceso controlado al predio, hoy bajo la órbita del municipio de Tornquist. El lugar está preservado, vallado y acondicionado para evitar riesgos, aunque mantiene su atmósfera original: un enorme edificio abandonado en medio del bosque serrano.
La excursión culmina con una picada de productos regionales y, en ocasiones, con música en vivo, como ocurrió recientemente con un turista que llevó su saxofón para interpretar temas de época. “La gente se apropia de la experiencia, participa, aporta, y eso la vuelve aún más especial”, destacó el entrevistado.
El impacto turístico es notable: parejas y grupos de distintas ciudades, incluso desde La Plata, han viajado exclusivamente para vivir la excursión, generando movimiento en alojamientos, gastronomía y actividades complementarias.
Mucho más que lo paranormal
Durante la charla, Allende también destacó la diversidad de propuestas turísticas en la comarca serrana: astroturismo, caminatas nocturnas, cabalgatas, tirolesas, cuatriciclos y paradores naturales. Además, él mismo es responsable del Parador Namasté, ubicado sobre el arroyo San Bernardo, un espacio orientado al descanso, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza, sin música fuerte ni disturbios.
En ese sentido, remarcó la importancia del cuidado ambiental: no dejar basura, evitar fogatas, respetar la fauna y circular con precaución por senderos. “Venimos a disfrutar, pero también a preservar. La naturaleza no se recupera fácilmente”, advirtió.
Turismo con identidad
La entrevista cerró con una reflexión que resume el espíritu de la propuesta: Sierra y Villa Ventana buscan consolidarse como destinos donde conviven la aventura, la historia, el misterio y el descanso. Con seguridad, precios accesibles y una fuerte identidad local, la región se posiciona como una alternativa ideal para quienes quieren “sacarse el chip de la ciudad” y vivir experiencias diferentes, incluso de noche y entre sombras.
Las excursiones paranormales, lejos de ser solo una curiosidad, se transformaron en una nueva forma de contar la historia y de atraer visitantes a uno de los sitios más emblemáticos y enigmáticos del turismo bonaerense.
Del Belisario Excursiones – Comarca Turistica de Sierra de la Ventana y Villa Ventana
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