Hoy vengo a hablarles de las claves para montar mi primer negocio como emprendedor que aún no lleva ni dos meses como un caso para aplicarlo a la vida de quien pasa una situación similar a la que yo experimenté que fue levantar la cabeza luego de saber que me habían desvinculado de mi trabajo y arrancar con algo nuevo.

Antes de empezar a mencionar las claves, quizás algunas de las mismas no todos las tengan pero con empuje todo se puede lograr.

En primer lugar, uno necesita para montar un negocio un capital. Esto es quizás lo más difícil de conseguir pero si en tu pasado inmediato trabajaste bien en relación de dependencia en una organización que tiene en blanco a sus empleados, por varios años y te desvincularon sin causa (esto es importante remarcar), te corresponde un monto que será la forma de poder llevar adelante la inversión. En síntesis de este párrafo, si trabajaste correctamente en el pasado, el “sol lo vas a ver en el horizonte”.

Una vez obtenido el capital para invertir, uno debería intentar un negocio del cual tiene oficio o al menos nociones básicas. En mi caso particular, yo soy licenciado en alimentos y tengo nociones básicas de este tipo de mercadería. Un título o un oficio dan igual porque ambos son formas diferentes de tener conocimiento.

Sino se te ocurren ideas, recurrí a familiares, amigos o conocidos para tener una lluvia de ideas y ver que negocio podría llevarse adelante. En mi caso, mi mujer fue la que me dio la idea de emprender una dietética.

La otra clave es la constancia y el deseo de salir adelante como sea. Esta clave es en realidad útil a partir de cuando uno se queda sin trabajo. Desde el día 1 desvinculado, se debe planificar las tareas de buscar trabajo en relación de dependencia o si tiene la idea del proyecto, tomar decisiones aunque sean impulsivas y trabajar en el mismo. Ejemplo: comprar estanterías rápidamente y acondicionarlas o buscar proveedores de donde sea más pronto encontrar. Acá resalto que el mayor pensamiento de mi negocio fue el del tipo impulsivo sino tantos cálculos ni estudios de mercado.

Con la constancia además de montar este negocio, conseguí conseguir otro trabajo en otra ciudad.

En la facultad me enseñaron sobre las etapas para llevar adelante un proyecto donde una es la factibilidad técnica, la proyección de las ventas, el estudio económico, etc. Esto es genial pero uno busca sobrevivir y tener ingresos de nuevo en forma rápida sin gastar demasiado tiempo. Por lo tanto, la impulsividad como sombrero para pensar (sombrero rojo) es válida.

Existe un libro que se llama 6 sombreros para pensar de Edward de Bono donde se menciona que para tomar decisiones uno debe usar equilibradamente diferentes pensamientos: el creativo (sombrero verde), el pesimista (sombrero negro), el optimista (el amarillo), el objetivo y neutral (sombrero blanco) y el impulsivo (sombrero rojo). Todo el acto de moderar entre estos pensamientos se hace con el sombrero azul que sería el moderador de los pensamientos. Como dije, a mi en esta ocasión y muchas veces, me ha servido y a veces no (lo admito), el sombrero rojo.

Con impulsividad logré junto con mi pareja montar el negocio en dos semanas. Tiempo suficiente para conseguir local a alquilar, hacerle los arreglos necesarios, pintarlo, traer el mobiliario necesario y algo de mercadería. Dentro del alquiler del local, se esconde una clave que podrías aprovechar con la suficiente suerte: si fuiste buen vecino o buen conocido de alguien, quizás tengas facilidades para pagar el alquiler y que te lo brinden.

Otra clave para montar el negocio es la habilidad de vender y el público que conocía a mi mujer como potencial cliente. Al ser conocida por su emprendimiento de pastelería y saber tratar a los clientes, una parte del proceso de ventas las aseguras con mayor porcentaje.

¿Pero siendo profesional de una especialidad técnica no aplicaste o aplicas herramientas de gestión me preguntarán?. La respuesta es NO. Recomiendo usar el FODA que también sirve para uno mismo donde se pone el proyecto en la mesa y se analizan las fortalezas que son propias del negocio, las oportunidades que son externas como público al cual a abastecer, las debilidades que son propias como limitaciones tecnológicas o logísticas y las amenazas que son externas como otros negocios similares o potenciales consumidores. Recomiendo capacitar con el uso de power point si necesario a las personas que atenderán el negocio.

Ejemplo de análisis FODA:

No quiere decir el párrafo anterior que no quiera aplicar herramientas de gestión o aprendidas en mi carrera y desarrollo profesional. Me encantaría aplicar todas pero mi caso fue sin ellas. Un control mínimo de calidad de la mercadería que llega al negocio es válido para implementar y de hecho implícitamente lo hice y lo pedí hacer.

Quizás no te sume nada mi publicación para montar un emprendimiento pero estas fueron mis claves, mi ayuda y mi aliento que con poco se puede salir adelante.

Me siento orgulloso de haber podido montar esta manera como les describo, mi primer negocio.

By Emiliano Mancinella Togni

Licenciado en tecnología de alimentos y Técnico en logística.

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