El longcasting argentino volvió a demostrar por qué es una potencia mundial. En el reciente Campeonato del Mundo disputado en Italia, la Selección Argentina retuvo el título por equipos y dejó nuevamente la bandera celeste y blanca en lo más alto. Uno de los protagonistas de esta nueva conquista fue Jonatan Anderson, referente del deporte y pieza clave del equipo campeón.

En diálogo con el programa “Entre Mates y Cañas”, Anderson compartió sus sensaciones tras una experiencia que definió como “muy enriquecedora” tanto en lo deportivo como en lo humano.
“Fuimos en búsqueda de lo que pudimos lograr a nivel colectivo y se consiguió el objetivo, que era retener el título mundial”, expresó el tirador argentino, quien además destacó el campeonato individual obtenido por Juan Hamber, pese a llegar al certamen con una lesión que puso en duda su participación.
Argentina presentó dos equipos masculinos y logró resultados sobresalientes: el equipo A se quedó con el primer puesto mundial, mientras que el equipo B finalizó cuarto. Estados Unidos fue la gran revelación del torneo al quedarse con el segundo lugar, y el podio lo completó Italia.

En lo individual, Anderson terminó octavo del mundo en su tercera participación mundialista, manteniéndose nuevamente dentro del top ten internacional. “El balance es más que positivo. En el primer día no me salieron bien las cosas con el plomo más pesado, pero volver a quedar entre los diez mejores del mundo me da energía para seguir”, señaló.
El campeonato se disputó bajo condiciones climáticas complejas, con fuertes vientos y lloviznas constantes, algo que obligó a todos los competidores a redoblar esfuerzos. Sin embargo, el equipo argentino volvió a demostrar una enorme solidez colectiva.
“Fuimos muy sólidos como equipo. Sabíamos que si hacíamos relativamente bien las cosas íbamos a lograr el objetivo y lo pudimos hacer”, remarcó Anderson.
Jonatan Anderson importante aporte a la solidez del equipo Argentino
Más allá de los resultados, uno de los aspectos que más destacó el campeón fue el espíritu de grupo que se vivió durante toda la estadía en Italia. La delegación argentina estuvo integrada por 18 competidores —10 masculinos y 8 femeninos—, además de acompañantes y colaboradores que hicieron posible el viaje, prácticamente a pulmón.

“Las otras selecciones no podían creer la cantidad de argentinos que habíamos llevado. Nos preguntaban si nos pagaban los viajes y no podían creer cuando les decíamos que todo era esfuerzo propio”, contó.
La convivencia durante los días del Mundial fortaleció aún más la unión entre los representantes argentinos. Anderson destacó especialmente la tarea de los capitanes Maxi Pizzolatto y Pipi Serén, quienes además de competir tuvieron un rol fundamental en la contención del grupo.
“Cuando estás tan lejos de casa, las emociones se potencian. Las buenas noticias emocionan más y las malas golpean más fuerte. Ahí aparece la hermandad del grupo”, explicó.
El tirador también hizo referencia al crecimiento constante del longcasting en Argentina y al enorme semillero que existe en el país. Según detalló, actualmente entre 250 y 350 personas practican la disciplina en territorio nacional, una cifra que sorprendió incluso a delegaciones extranjeras.


“En otros países van siempre los mismos tiradores. Acá aparecen chicos nuevos constantemente y eso nos da expectativas de seguir peleando arriba por mucho tiempo más”, aseguró.
Además, valoró el desempeño de las damas argentinas, que continúan creciendo dentro de la disciplina y tuvieron una destacada actuación en Italia.
La familia y amigos, pilares fundamentales en la carrera de Jonatan Anderson
Otro de los momentos más emotivos para Anderson fue el regreso al país. Tras más de 40 horas de viaje desde Europa, fue recibido por familiares, amigos y allegados con un improvisado pasillo de cañas de pesca que rápidamente se volvió viral en redes sociales.
“No sabía que iba a estar toda esa gente. Fue un momento muy emocionante. Ahí te das cuenta quiénes estuvieron realmente durante todo el proceso”, relató.
Lejos de hablar de sacrificio, Anderson prefiere definir al longcasting como una pasión. Una pasión que demanda tiempo, entrenamientos y esfuerzo económico, pero que también genera pertenencia y orgullo colectivo.
“Esto es pasión. Lo hacemos porque realmente nos gusta. Cada estrella que tiene la camiseta argentina representa el trabajo de muchísima gente, no solamente de los que viajamos”, afirmó.
Con la mirada puesta en el futuro, el longcasting argentino ya piensa en nuevos desafíos. El próximo Mundial será en Sudáfrica y el objetivo volverá a ser el mismo: mantener a Argentina en la cima de un deporte donde la celeste y blanca sigue marcando el camino.
Jonatan siempre tiene un frase que utiliza como motivacion: “siempre de menos a más”… y vaya que se vieron los resultados!!
Hace Click en el siguiente enlace y mira al Campeón del Mundo en accion:
Escucha nuestro último programa en Spotify:
Te puede interesar:
