El sector de maquinaria agrícola argentina comenzó el año con un fuerte repunte. Según el último Informe de la industria de maquinaria agrícola elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la facturación total del rubro alcanzó los $512.046 millones de pesos durante el primer trimestre de 2025, lo que representa una suba del 89,7% respecto al mismo período de 2024.
El crecimiento se dio en todos los segmentos —tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos— y marca una continuidad en la recuperación que el sector viene mostrando desde fines del año pasado, en un contexto económico desafiante, pero con signos de reactivación en la demanda de bienes de capital vinculados al agro.

Tractores y cosechadoras lideran las ventas
Los tractores encabezaron la facturación con $165.054 millones, un incremento interanual del 47,5%, y concentraron el 32,2% del total del mercado.
Las cosechadoras, por su parte, mostraron un notable aumento en su facturación, que llegó a $136.563 millones, equivalente a una suba del 110,2% respecto del año anterior, y representaron el 26,7% del total.
Las sembradoras, esenciales en el proceso de producción de granos, facturaron $46.255 millones, un 117,2% más que en 2024, mientras que los implementos agrícolas —un conjunto que incluye pulverizadoras, acoplados, elevadores, fertilizadoras, entre otros— sumaron $164.173 millones, registrando el mayor crecimiento interanual del período con una expansión del 128,9%.
En cuanto a unidades comercializadas, el informe señala que las cosechadoras tuvieron la suba más significativa con un 58,1% más de unidades vendidas que el año pasado. Las sembradoras crecieron un 43,8%, los implementos un 36,4% y los tractores un 19,0%.

Predomina la producción nacional
Un dato destacado del informe es la consolidación de la industria nacional dentro del mercado interno. En el primer trimestre del año, los implementos fabricados en el país representaron el 85,1% del total de unidades vendidas en su segmento.
En el caso de los tractores, la participación nacional fue del 84,3%, mientras que las cosechadoras nacionales representaron el 79,2% de las ventas.
Estos datos reafirman el peso de la producción local en la oferta de maquinaria agrícola, a pesar de la competencia de equipos importados y de las dificultades macroeconómicas que afectaron a la industria manufacturera en general durante los últimos años.

Implementos: el segmento más dinámico
El informe del INDEC detalla además la composición del grupo de implementos agrícolas, que se desagrega en tres subgrupos principales:
- Otros implementos (equipos de labranza, fertilizadoras, acoplados, picadoras y enfardadoras, entre otros): 57,9% de la facturación total del segmento, con $95.010 millones.
- Pulverizadoras autopropulsadas y de arrastre: 26,8% de participación y una facturación de $44.012 millones, con una suba del 99,3% interanual.
- Equipos de acarreo y almacenaje de granos: 15,3% del total, con ventas por $25.151 millones, un aumento del 62,7% respecto del año anterior.
En conjunto, los implementos consolidan su posición como el segmento más dinámico del mercado, impulsado tanto por la renovación tecnológica como por la necesidad de mejorar la eficiencia en las tareas de siembra, fertilización y almacenamiento.

Evolución interanual y contexto sectorial
El crecimiento de casi el 90% en la facturación trimestral se inscribe en una tendencia de expansión iniciada en 2024, año en el que la industria de maquinaria agrícola había cerrado con una facturación acumulada de $1,94 billones, un 275% más que en 2023.
El aumento sostenido de la inversión agropecuaria, junto con mejores expectativas de cosecha y la estabilización de algunos costos industriales, explican parte de esta recuperación.
No obstante, las empresas del sector mantienen cautela respecto al segundo trimestre, ya que la evolución dependerá del acceso al crédito, la evolución del tipo de cambio y la demanda del productor rural.
Producción, empleo y tecnología
El informe del INDEC también destaca que los datos provienen de un panel de más de 40 empresas representativas del sector, que incluyen fabricantes nacionales y comercializadoras de maquinaria importada.
La consolidación de la producción local no sólo impulsa la facturación sino también la generación de empleo industrial en regiones con fuerte base agropecuaria, como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires, donde se concentra la mayor parte de la fabricación de equipos.
A su vez, el avance de la tecnificación en el agro —con maquinaria más eficiente, precisa y conectada— está generando nuevas oportunidades de desarrollo en rubros como el software agrícola, los sistemas de guiado satelital y la automatización de procesos.
Un trimestre alentador para la industria
En síntesis, el primer trimestre de 2025 dejó un balance altamente positivo para la industria de maquinaria agrícola argentina.
El crecimiento en las ventas, el predominio de la producción nacional y la mejora en todos los segmentos consolidan al rubro como uno de los motores de la industria manufacturera y de la cadena agroindustrial del país.
Con la mirada puesta en la próxima campaña agrícola y en un escenario de recuperación paulatina del mercado interno, el sector se prepara para sostener el ritmo de crecimiento alcanzado en el inicio del año.
