Tras más de una década alejado de la categoría, el piloto arrecifeño Marcos Di Palma, proyecta subirse nuevamente a un auto de Turismo Carretera, sería un Chevrolet Camaro, con un proyecto propio y un objetivo solidario que busca combinar pasión por las pistas y causas sociales.
El reconocido piloto arrecifeño Marcos Di Palma prepara su esperado regreso al Turismo Carretera (TC) para la temporada 2026, tras más de una década alejado de la actividad. La última participación plena del popular corredor en la categoría más antigua del automovilismo argentino data de 2009, aunque en los años posteriores realizó algunas presentaciones esporádicas.

Durante diciembre de 2024, Di Palma volvió a subirse a un auto de TC al realizar una prueba con un Chevrolet Camaro del equipo RUS Med Team, experiencia que le permitió tomar contacto con los autos de nueva generación y evaluar sus prestaciones. Según comentó, quedó sorprendido por la evolución técnica de las unidades: “Doblan y frenan mucho mejor, pero hay que trabajar para estar al nivel de los pilotos que hoy están en actividad”, reconoció.

El arrecifeño adelantó que su idea es encarar un proyecto propio, con base en su ciudad natal, aunque no descarta una colaboración con estructuras consolidadas, como el propio RUS Med Team. El objetivo es aprovechar el año 2025 para ultimar detalles técnicos, definir la logística y gestionar los permisos necesarios ante la ACTC.
Más allá de lo deportivo, Marcos Di Palma busca que su retorno tenga un fin solidario: planea destinar parte de la recaudación publicitaria a causas sociales, especialmente a la lucha contra el cáncer infantil, bajo un esquema de total transparencia.


Aunque todavía no existe una confirmación oficial por parte de la ACTC ni un acuerdo cerrado con una escudería, el regreso del “Loco” al TC ya genera expectativa entre los fanáticos y promete ser uno de los grandes atractivos de la temporada 2026
Marcos Di Palma emprende un ambicioso salto al automovilismo internacional
El ex piloto argentino Marcos Di Palma, oriundo de Arrecifes, prepara una nueva aventura en su carrera: viajará a Estados Unidos, específicamente a la ciudad de Indianápolis, con un objetivo muy claro: adquirir un equipo de Fórmula que le permita poner en marcha un proyecto destinado a jóvenes pilotos argentinos que sueñan con desarrollarse en monoplazas.
Esto tiene como meta sentar las bases de este nuevo programa deportivo, que pretende dar una plataforma internacional a talentos nacionales emergentes. Contexto del proyecto Aunque el anuncio oficial no detalla todas las variables, se puede inferir lo siguiente:Di Palma busca un equipo ya establecido (o en formación) en EE.UU., lo que implica una inversión mayor, logística internacional y el cruce de dos mundos: el automovilismo argentino, con tradición en turismos como el Turismo Carretera (TC), y el mundo de los monoplazas, más orientado hacia las fórmulas internacionales.
La elección de Indianápolis no es casual: ese circuito es simbólico en la cultura automovilística de EE.UU. y puede ofrecer vínculos institucionales, infraestructura y visibilidad. Para jóvenes pilotos argentinos puede ser una puerta de acceso distinto al habitual: además de carreras locales, conectar con un entorno de monoplazas aporta otro tipo de experiencia, redes y proyección internacional.


Marcos Di Palma pertenece a la célebre Clan Di Palma, una saga de pilotos de Arrecifes que han dejado huella en el TC argentino. En los últimos años, Di Palma ha manifestado su intención de volver al Turismo Carretera en 2026, con un aporte solidario: indicó que parte del gasto del auto se donará y que pretende manejarlo con transparencia. En paralelo, pilotos argentinos han comenzado a mirar hacia EE.UU. y la IndyCar como vía de expansión.
Como ejemplo, Agustín Canapino viajó para competir en la IndyCar, lo que abre un antecedente para que proyectos como el de Di Palma tengan sentido. La idea de apuntar a jóvenes pilotos argentinos se alinea con una tendencia de democratización de los monoplazas en Argentina y con buscar alternativas más allá de las categorías tradicionales de turismos.

Qué puede significar este proyecto para el automovilismo argentino:
Una puerta hacia otra cultura de competición, quizás con menor coste que llegar directamente a Europa, y con la ventaja de estar vinculado a la tradición local de Di Palma.
Para los jóvenes pilotos: una chance de formarse en monoplazas, vivir un entorno internacional, abrir contactos y ampliar horizontes.
Para Di Palma: una renovación de su rol, ya no solo como piloto o figura mediática, sino como gestor, mentor y puente entre generaciones.
