Empezaremos el año algo distendidos y acorde a las vacaciones de verano con una serie de tips que brinda el Lic. en Tecnología de Alimentos, Emiliano Togni, para seguir aprendiendo de alimentos en parte y también para compartir con los más chicos que no están en el colegio en esta parte del año. Arranquemos!
La moneda que controla tu frezzer: si dejamos preparada una cubetera con cubitos de hielo en el frezzer de la heladera y a un cubito le colocamos una moneda arriba podremos verificar si nos vamos de vacaciones si hubo un corte de luz largo que descongeló la heladera si luego encontramos la misma depositada más abajo en la cubetera y de nuevo congelado el cubito. Recordemos el riesgo intoxicaciones alimentarias que representa todo el año pero preferentemente en esta época la pérdida del frío de los alimentos. El destino de la mercadería después dependerá de tus decisiones personales en caso de que se haya presentado el desperfecto.
¿Te preguntarás en el este momento del país dónde encontrar una moneda?. Busca alguna vieja que debe andar por tu casa que se guardaba de colección y/o recuerdo y desinféctala bien antes de ponerla sobre la cubetera.

Hielos grandes y proceso de congelar, descongelar y volver a congelar: la anterior recomendación es divertida para hacer con los más peques pero a veces al momento de comprar o revisar el frezzer uno se puede encontrar con mucho hielo sobre los productos y esto no es un buen indicador ya que es indicio de que el producto también perdió la cadena de frío y se volvió a congelar luego. Por otra parte, tampoco es bueno descongelar mercadería, volverla a congelar y descongelarla porque con cada proceso de descongelamiento crecen las bacterias que no mueren al volverse a congelar y a su vez, al solidificar de nuevo el agua, los cristales de hielo van rompiendo el alimento y liberando más agua propicia para el crecimiento de microorganismos. Es decir, se va haciendo una cadena que nos puede intoxicar!.
Una alternativa práctica es congelar en porciones pequeñas los alimentos a usar. De esta manera, se va tomando lo que se necesita sin necesidad de guardar producto sobrante. Un ejemplo se ve a continuación con la carne picada en donde se puede poner un lámina fólex por debajo y uno por arriba de la carne picada, se estira en forma rectangular y se marcan porciones con la mano para luego mandar a congelar y separar en las porciones que se requiera guardando las sobrantes que no van a perder de esta manera el frío.
Si te ayudan los más peques a porcionar la carne picada por ejemplo, asegúrate que luego se laven correctamente las manos!.

Los guantes de látex no son el “Superman” de la inocuidad alimentaria: estamos acostumbrados hoy en día a ver miles de youtubers con esos guantes de látex negros que hasta brillan pero es mucho marketing y a veces poca inocuidad alimentaria . El guante no implica que un producto no se vaya a contaminar. Los guantes deben ser cambiados regularmente (por ejemplo, cada media hora o cada vez que toquemos superficies contaminadas) porque se van ensuciando conforme pasa el tiempo. Es preferible los guantes blancos que van a dejar apreciar más la suciedad que los negros. A su vez, las manos deben estar correctamente limpias antes de usarlos. Por otra parte, también se van desgastando y pueden romperse y contaminar la mercadería con restos de los mismos pudiéndonos dar cuenta a veces demasiado tarde. Son buenos cuando tenemos heridas y las tapamos con curitas que a su vez, la tapamos con guantes de látex. En resumen: podes usarlos pero con mucha responsabilidad.

El típico sándwich o empanada puesto en el mostrador sin frío: a veces no hace falta irnos de vacaciones para ver a despenseros que tienen empanadas o sándwiches preparados que no están refrigerados y están en el mostrador expuestos al sol y peor si están adentro de esas campanas sanwicheras que hacen de efecto invernadero y acumulan más calor y por tanto, más crecimiento microbiano!. Pueden ser apetitosos pero hay que evitar comprarlos porque nos pueden intoxicar sino están refrigerados!. Es algo que esperemos que cambie para bien en los almacenes!. Ni hablar que pasa también con los vendedores ambulantes a los cuales tampoco se recomienda comprarles.
Otro tip para los sándwich pero en este caso de miga: si querés emprender o para agasajar a tu familia vas a hacer sándwich de miga que van muy de la mano con este calor para no prender el horno, cuidado con los repasadores o rejillas que se colocan por encima si copias esa técnica tan vista en panaderías y sandwicherías!. Observando lugares donde venden esta clase de productos se ven impecables pero para copiar la técnica en casa, es necesario comprar nuevos y destinarlos solo para el fin de tapar los mismos. Si vas a producir regularmente, desinféctalos regularmente con cloro diluido!. No le pongas valerinas u otros elementos que pueden liberar parte de su material al producto.
Es conveniente también respetar cada trapo para cada tipo de sandwich de miga producido para evitar contaminaciones con alérgenos. Ejemplo: si una rejilla es usada para tapar una tanda que presenta atún, no usarlo también para tapar otro tipo que tiene un relleno diferente sin pescado.

El control del huevo fresco y el huevo saltarín: no hay nada peor que agregar huevos a una tarta casi lista y que estén en mal estado generando así que tengamos que tirar todo el relleno de una tarta o el plato en preparación que sea. Para evitar esto, coloquemos un huevo en un frasco con agua y veremos si flota, se queda en el medio o si se hunde. En caso de que se hunda, el huevo es fresco, en caso de que este en el medio es un huevo algo viejo pero todavía utilizable y si flota, se encuentra en mal estado.
En los casos intermedios donde no está en el fondo ni en la superficie, conviene romperlos aparte. Esta técnica puede obviarse si nos acostumbramos a romper el huevo aparte en otro recipiente para ver su estado.
Seguramente conocías este tip pero tiene sus detalles que no todos mencionan: por un lado, si usas un recipiente aparte para romper los huevos, lávalo y desinféctalo bien para evitar que queden microorganismos y segundo, si usas un vaso para sumergir el huevo y hacer la prueba, también lávalo y desinféctalo bien porque pasa la suciedad al mismo. Por otra parte, hay que usarlos a los huevos en el momento luego de que los que sumergimos en el agua porque al huevo se le va la capa protectora (queda poroso) que impide la contaminación interna con bacterias.

Si te sobra un huevo y tiempo para compartir con los más peques, podes hacer el experimento del huevo saltarín que simplemente consiste en colocar un huevo en un vaso y llenarlo de vinagre para tenerlo sumergido en el mismo 1 o dos días. Luego, retirar con cuidado el huevo y probar como rebota en distancias pequeñas sin romperse. Cabe destacar que el huevo de esta manera pasa también a estar incomestible pero no deja de ser una diversión para los chicos!.
El hongo invisible: muchos seguramente ven un pan o un tomate con moho en un costado y proceden a cortar dicha parte para luego consumirlo. Esto está muy arraigado en nosotros pero la pieza afectada en realidad debe ser desechada ya que el resto del hongo se encuentra diseminado por todo el alimento y nos puede causar alergias que sería un efecto a corto plazo en nuestro cuerpo o pueden desarrollar micotoxinas que tienen un efecto dañino a largo plazo en nuestro organismo. Cabe destacar que debemos revisar la compra de nuestras frutas y verduras para retirar aquellas en mal estado y perder todas por crecimiento de los hongos.

Los fideos no quieren aceite en el agua: terminamos con un tip culinario: no sirve de nada agregar aceite al agua de cocción de los fideos. No va a evitar que se peguen porque el aceite no se mezcla con el agua y va a quedar en la superficie. A su vez, cuando colemos los fideos, las salsas se van a impregnar menos en la pasta. Te va a ayudar este consejo a evitar gastar aceite de más!.
Hasta acá estos tips y datos para compartir con los más peques que les hacemos llegar el día de hoy. Esperemos que les sean de utilidad!.
