El ruido de las motocicletas con caños de escape modificados dejó de ser una simple molestia para convertirse en un tema de salud pública, convivencia ciudadana y seguridad vial. En los últimos años, distintos municipios del sudoeste bonaerense avanzaron con ordenanzas específicas para combatir la contaminación sonora, endureciendo multas, autorizando el secuestro de vehículos e incluso la destrucción de los escapes antirreglamentarios.
La problemática no solo afecta el descanso de los vecinos, especialmente durante la noche y la madrugada. Diversos estudios vinculan la exposición permanente a ruidos intensos con trastornos del sueño, estrés, problemas cardiovasculares y dificultades de concentración. También impacta de manera particular en adultos mayores, bebés, personas con trastornos del espectro autista y pacientes internados, para quienes el exceso de ruido representa una alteración significativa de su calidad de vida.

Bahía Blanca: una de las normas más estrictas del sudoeste bonaerense
Bahía Blanca se convirtió en uno de los municipios pioneros de la región en avanzar con una legislación específica para combatir la contaminación sonora provocada por vehículos con escapes adulterados. La Ordenanza N.º 21.423, sancionada en junio de 2023 y posteriormente reglamentada por el Departamento Ejecutivo, prohíbe la circulación de automóviles, motocicletas y cualquier otro vehículo que posea caños de escape libres, modificados o no homologados, en concordancia con lo establecido por la Ley Nacional de Tránsito N.º 24.449.
La norma surgió como respuesta a una problemática que venía creciendo desde hacía varios años: la proliferación de motocicletas con sistemas de escape alterados que generan explosiones, aceleraciones estridentes y niveles de ruido muy por encima de los límites permitidos. En los fundamentos de la ordenanza, el Concejo Deliberante reconoce que esta situación produce ruidos molestos, contaminación sonora e incluso mayores emisiones contaminantes, afectando la tranquilidad de miles de vecinos y deteriorando la calidad de vida en distintos sectores de la ciudad.
Uno de los aspectos más relevantes de la legislación bahiense es que no se limita a aplicar una multa económica. Cuando un inspector detecta un vehículo con un escape no reglamentario puede disponer el secuestro preventivo de la unidad. Para recuperarla, el propietario debe regularizar el vehículo, reemplazar el escape por uno homologado y cumplir con las disposiciones del Tribunal Municipal de Faltas. La ordenanza también contempla la realización de mediciones técnicas para verificar si el nivel de ruido supera los parámetros admitidos por la normativa vigente.
En caso de comprobarse la infracción, los elementos que alteran el sistema de escape pueden ser decomisados y, cuando corresponda, el Tribunal de Faltas está facultado para ordenar su inutilización o destrucción, una medida que busca evitar que esos dispositivos vuelvan a instalarse en otro vehículo y desalentar la reincidencia. Además, la reglamentación prevé la creación de un registro de infractores para aplicar sanciones más severas en casos reiterados y contempla agravantes cuando las infracciones se producen en inmediaciones de escuelas, hospitales, plazas u otros espacios de alta sensibilidad social.

Coronel Pringles: además de las multas, destruyen los escapes ilegales
Coronel Pringles es uno de los municipios que adoptó una de las posturas más firmes frente a la contaminación sonora generada por motocicletas con escapes modificados. En febrero de 2022, el Honorable Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza Nº 4765, una normativa que no solo prohíbe la circulación de motovehículos con caños de escape libres que superen los niveles de ruido reglamentarios, sino que también establece un procedimiento integral para retirar de circulación a las unidades infractoras y evitar su reincidencia.
La ordenanza dispone que toda motocicleta detectada con un escape no reglamentario puede ser removida y retenida preventivamente. Para recuperarla, el propietario debe acreditar la titularidad del vehículo, presentar la documentación obligatoria —como licencia de conducir y seguro vigente— y, además, reemplazar el escape adulterado por uno homologado, condición indispensable para que el Juzgado de Faltas autorice

Coronel Rosales: controles, secuestro de vehículos y sanciones para reducir los ruidos molestos
En el Partido de Coronel Rosales, la problemática de los escapes libres comenzó a ser abordada de manera específica en 2020, cuando el Honorable Concejo Deliberante sancionó la Ordenanza Nº 3908, posteriormente actualizada por la Ordenanza Nº 4136 para incorporar parámetros técnicos sobre los niveles máximos de ruido permitidos. La normativa fue impulsada tras numerosos reclamos de vecinos de Punta Alta y otras localidades del distrito, quienes manifestaban su preocupación por las molestias ocasionadas por motocicletas y automóviles con sistemas de escape modificados, especialmente durante la noche y la madrugada.
La ordenanza establece que ningún vehículo que circule o permanezca en el distrito puede emitir un nivel de ruido superior al permitido, y prohíbe expresamente la circulación de automóviles, motocicletas, ciclomotores y vehículos de gran porte con caños de escape libres o alterados. Asimismo, designa a la Dirección de Tránsito y a las áreas de Protección Ciudadana como autoridades responsables de realizar los controles y fiscalizar el cumplimiento de la normativa.
Uno de los aspectos más relevantes de la legislación rosaleña es que faculta a los inspectores municipales a retirar de circulación y secuestrar preventivamente los vehículos infractores. Incluso, la norma prevé un procedimiento específico para los casos en que una motocicleta con escape antirreglamentario se encuentre estacionada en la vía pública: los agentes deben permanecer en el lugar durante un plazo determinado para permitir que se presente el propietario; de no hacerlo, el rodado puede ser trasladado al depósito municipal. Si el conductor comparece, deberá acreditar la titularidad del vehículo y éste permanecerá retenido hasta que regularice la situación instalando un sistema de escape homologado.
Las sanciones contemplan multas económicas de entre 5 y 20 módulos, con incrementos en caso de reincidencia, además de la obligación de reemplazar el caño de escape modificado por uno reglamentario como condición indispensable para recuperar el vehículo. De esta manera, el municipio busca que la infracción no se limite al pago de una multa, sino que implique la corrección efectiva del problema que originó la contaminación sonora.

Tornquist también avanzó con una regulación integral
El Partido de Tornquist se sumó recientemente a los municipios de la región que decidieron endurecer los controles sobre los escapes antirreglamentarios. En mayo de 2026, el Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la Ordenanza N.º 4047/26, una normativa que regula de manera integral la circulación de motovehículos y que incorpora un capítulo específico destinado a combatir la contaminación sonora producida por caños de escape libres o modificados.
La ordenanza establece que las motocicletas, ciclomotores, motonetas, triciclos motorizados, cuatriciclos y demás motovehículos deberán conservar su sistema de escape en las condiciones originales de fábrica o con componentes debidamente homologados. En consecuencia, queda prohibida la circulación de unidades que posean escapes libres, silenciadores ineficaces, sistemas alterados o cualquier modificación que incremente el nivel de ruido por encima de los parámetros permitidos. La normativa también faculta al Departamento Ejecutivo a realizar mediciones de decibeles durante los operativos de control para constatar las infracciones.
Uno de los aspectos centrales de la nueva legislación es que habilita el secuestro inmediato de los motovehículos que incumplan con estas disposiciones. Para recuperar la unidad, el propietario deberá acreditar la documentación correspondiente, regularizar el sistema de escape instalando uno homologado y cumplir con las sanciones que determine el Juzgado de Faltas. El objetivo es evitar que la infracción se resuelva únicamente mediante el pago de una multa y garantizar que el vehículo vuelva a circular en condiciones reglamentarias.
Durante el tratamiento del proyecto, los concejales destacaron que la iniciativa responde a una demanda creciente de vecinos preocupados por los ruidos molestos generados principalmente durante la noche y los fines de semana, una problemática que también afecta a otras localidades del sudoeste bonaerense. En ese sentido, la ordenanza pone el foco no solo en la seguridad vial, sino también en la protección del ambiente, el derecho al descanso y la convivencia urbana.

El debate tambien surge en nuestra localidad
La experiencia de los municipios vecinos demuestra que el problema dejó de abordarse únicamente desde la seguridad vial para incorporar una mirada ambiental y sanitaria. Hoy el eje está puesto en reducir la contaminación sonora y proteger el derecho al descanso de la comunidad.
En muchas ciudades, los vecinos sostienen que los escapes libres alteran la tranquilidad cotidiana y reclaman mayores controles, mientras que algunos motociclistas consideran que las sanciones pueden resultar excesivas o que deberían priorizarse campañas de concientización antes que las medidas punitivas.
Lo cierto es que la legislación nacional ya establece que los vehículos deben circular con sistemas de escape homologados y sin superar los niveles de ruido permitidos. La diferencia la marcan los municipios, que deciden cómo aplicar esos controles y qué sanciones imponer.
Sin embargo, el debate continúa abierto. Mientras una parte de la sociedad reclama controles más estrictos y sanciones ejemplares para quienes alteran sus vehículos, otros sostienen que la solución también debe pasar por la educación vial, la concientización y un mayor compromiso de los propios conductores.
En este contexto, la pregunta queda planteada para nuestros lectores: ¿considera que deberían endurecerse los controles y las sanciones contra las motocicletas con escapes libres? ¿Las medidas actuales son suficientes o hace falta una mayor presencia de los organismos de control?

