La Universidad Nacional del Sur (UNS) recibirá un subsidio extraordinario de $1.100 millones para afrontar la reconstrucción de sus instalaciones afectadas por la inundación del pasado 7 de marzo, un temporal que dejó una huella profunda en la infraestructura académica y científica de la institución.
Los fondos, destinados a la adquisición de bienes de consumo y de uso, buscan cubrir necesidades urgentes derivadas del desastre. La asignación surge a partir de un pedido formal del Rectorado y fue confirmada luego de que el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, recorriera recientemente los sectores dañados y constatara en primera persona la magnitud de las pérdidas.
Según datos oficiales, el temporal afectó cerca de 10.000 metros cuadrados de laboratorios, aulas, bibliotecas y gabinetes. La UNS sufrió la pérdida de equipamiento científico, mobiliario, insumos informáticos y decenas de miles de libros, lo que impactó directamente en el desarrollo cotidiano de actividades académicas y de investigación.


Este nuevo aporte se suma al refuerzo inicial de $500 millones otorgado por la Secretaría de Políticas Universitarias (SPPU) en mayo, completando una asistencia excepcional destinada a garantizar la continuidad de las actividades universitarias y avanzar en un plan integral de reparación.
Entre las acciones previstas se destacan la licitación de una nueva sala de lectura, la recuperación progresiva de los laboratorios afectados y la reubicación futura de la Biblioteca Central en el campus Palihue, una medida que busca reforzar la resiliencia edilicia frente a eventos climáticos extremos.
Con esta inversión, la UNS inicia una etapa crucial para restablecer su infraestructura y asegurar que estudiantes, docentes e investigadores puedan retomar plenamente sus tareas en un entorno seguro y adecuado.


Fuente: Enfoque-U

